MICHELIN Viajes descubra el mundo con LaGuíaVerde
Inicio > Mundo > Europa > España > Guía de Viaje Andalucía > Historia y cultura > Administración y economía Andalucía

Andalucía

Andalucía : qué ver, qué hacer

Andalucía : organiza tu estancia

¿Dónde dormir?

Ver los 1668 Hoteles Andalucía

Administración y economía

Aumentar el mapa

Administración y economía

Andalucía es una de las 17 comunidades autónomas del Estado español. A lo largo de los siglos, diversas circunstancias históricas frenaron su desarrollo, pero en los últimos años ha vivido una gran transformación, a la que ha contribuido el turismo que, en sus diversas formas, la ha permitido enriquecerse sin perder personalidad.


Organización política

A la muerte del general Francisco Franco (1975), después de treinta y seis años de dictadura, España se convierte en una Monarquía parlamentaria cuya Constitución se aprueba por referéndum el 6 de diciembre de 1978.

Este sistema político se basa en tres figuras principales: el Rey Juan Carlos I es el jefe del estado español desde el 27 de noviembre de 1975; el Poder Ejecutivo se encuentra en manos del presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que sucedió a José María Aznar en abril de 2004, y el Poder Legislativo que está en el Parlamento (Cortés Generales), constituido por la Cámara de Diputados y el Senado.

La Constitución consagra la existencia de una unidad nacional, pero reconoce y garantiza el derecho de autonomía de las distintas regiones. Actualmente, España está formada por 17 comunidades autónomas que están integradas en el estado español, pero cuentan con instituciones propias. Pueden utilizar su propia bandera al lado de la española, y las lenguas regionales se reconocen como lenguas oficiales junto al castellano. El estado español conserva competencia exlusiva en lo tocante a la defensa y las fuerzas armadas, las relaciones internacionales y la política económica del conjunto del país

El régimen autonómico español, uno de los más avanzados de Europa, sigue evolucionando. En el momento de re­­dactarse esta guía, la reforma del Estatuto está a punto de aprobarse en las Cortes Generales.

Comunidad autónoma

Tras el referéndum del 28 de febrero de 1980, Andalucía se convirtió en 1981 en la cuarta comunidad autónoma del Es­­tado español. Este nuevo Estatu­­to se adoptó sin dificultades, ya que en­­tre sus habitantes existía una fuerte identidad andaluza. Por su extensión (87.300 km²), es la segunda comunidad autónoma, tras Castilla y León, y la más poblada (más de 7,85 millones de habitantes).

Posee su propia organización política. La Junta de Andalucía, con sede en Se­­villa, es el órgano ejecutivo que coordina y dirige la Administración de la Comunidad. Su presidente cuenta con la colaboración del Consejo de Gobierno, formado por 13 consejeros encargados de los distintos departamentos.

Las funciones legislativas corresponden al parlamento andaluz, que también tiene su sede en Sevilla. Sus 109 diputados se eligen cada cuatro años por sufragio universal.

La instancia judicial más elevada es el Tribunal Superior de Justicia de An­­dalucía, con sede en Granada. La Ad­­minis­­tración central está representada por la figura del delegado del Gobierno pa­­ra Andalucía, con sede en Sevilla, del que depende la red de subdelegados provinciales.


Administración

Desde el punto de vista territorial, la Co­­munidad Autónoma de Andalucía incluye ocho provincias: Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén, Granada, Málaga y Sevilla. Cada una de ellas está regida por su respectiva Diputación. La unidad territorial básica es el Municipio, cuyo máximo órgano de gobierno es el Ayuntamiento.


Un desarrollo económico tardío

Andalucía, tierra tradicionalmente agrícola y poco industrializada, ha vivido en los últimos años un importante desarrollo socioeconómico. Al igual que en toda Europa, el sector terciario se ha impuesto a las actividades primarias y secundarias.

El desarrollo andaluz se ha visto favorecido por algunos hechos como la entra­­­da de España en la Unión Europea, el 1 de enero de 1986, que le abrió las puertas a nuevos mercados de exporta­­ción, y la Exposición Universal de Sevilla, que recibió 40 millones de vi­­sitantes en 1992 y benefició no sólo a la economía de la ciudad, sino también a la de otras ciudades del litoral y a la de otras provincias. Además exigió la realización de numerosas obras de infraestructura y la mejora de los ejes de comunicación: creación de una autopista entre Sevilla, Córdoba, Granada y Málaga y creación de la primera línea del tren de alta velocidad (AVE), que comunica Madrid con Córdoba y Sevilla.

Actualmente, la economía andaluza está en fase de expansión y su índice de cre­cimiento es comparable al del resto del país. A pesar de todo, Andalu­­cía sigue te­­niendo un alto índice de desempleo, aunque se ha reducido notablemente en los últimos años. El paro afecta sobre todo a las mujeres, los trabajadores del sector terciario, los jóvenes en busca del primer empleo y los trabajadores que llevan más de tres años desempleados. Tiende a bajar durante determinados períodos del año debido al carácter estacional de la actividad agrícola (de septiembre a mayo) y del turismo (Semana Santa y verano).

El sector primario

Aunque el sector primario ha dejado de ser fundamental, la actividad agrícola sigue siendo uno de los pilares de la economía andaluza.

La producción de cerales se concentra alrededor de Sevilla, Cádiz, Almería y Granada. Las marismas del Bajo Guadalquivir, regadas por el agua del río, están ocupadas casi en su totalidad por arrozales, que producen más del 40% de todo el arroz del país.

España es el primer productor mundial de aceite de oliva, y Andalucía posee la mayor superficie cultivada de olivares, sobre todo en las provincias de Jaén, Córdoba y Granada.

Los viñedos sólo ocupan una pequeña superficie de Andalucía, pero los de Jerez y Montilla son famosos en todo el mundo.

El cultivo de la almendra se concentra en el sureste de Andalucía, en las zonas montañosas de Sierra Nevada, Sierra de la Almijara y Sierra de los Filabres.

El suave clima de las llanuras comprendidas entre Málaga a Motril permite el cultivo de caña de azúcar y de frutas tropicales (mangos, plátanos, aguacates, nísperos, chirimoyas).

Durante los últimos años, Andalucía ha experimentado un fuerte crecimiento de la producción de frutas y hortalizas destinadas a la exportación. En las provincias de Huelva y Almería se practica una agricultura intensiva de hortalizas gracias a los millares de hectáreas de cultivos en invernaderos. En Huelva se cultiva el 95% de las fresas españolas (45 t por hectárea y año). Almería, especializada en el cultivo de tomates, calabacines, pimientos y cítricos, es una de las principales zonas agrícolas de Europa.

Por su parte, la ganadería se concentra en los pastos de Sierra Morena y la cordillera Subbética. En la provincia de Huelva se producen los mejores jamones de España (de bellota), y la cría in­­tensiva de toros es el principal recurso de la región.

Además, con las capturas de pescado y marisco, Andalucía es la segunda zona pesquera española.

Una región poco industrializada

Por tradición, Andalucía es una comunidad poco industrializada. La época gloriosa de la explotación minera en el s. XIX ya finalizó, aunque se sigue extrayendo plomo en las provincias de Jaén, Almería y Córdoba; pirita y bióxido de manganeso en Huelva, y hierro en Granada, Sevilla y Almería.

La comunidad cuenta con algunos po­­los industriales, como la construcción aeronáutica de Sevilla, la industria química y petroquímica de Huelva y los astilleros de Cádiz. Estos últimos han sufrido recientemente una grave crisis después de que el Gobierno anunciara una semiprivatización de los astilleros públicos españoles.

La construcción inmobiliaria ha ex­­pe­­­­rimentado en los últimos años un cre­­cimien­­to espectacular. Ante el desarrollo del turismo, Andalucía ha tenido que aumentar su capacidad hotelera y el parque de segundas residencias. Además, dado que España se “ha vendido” en el Reino Unido, Alemania y los países nórdicos como la “Florida de Europa”, muchos europeos han elegido Andalucía como residencia para disfrutar de su jubilación. La costa andaluza, con Marbella al frente, asiste actualmente a un escándalo inmobiliario que ha supuesto el procesamiento de los responsables po­­líticos locales . Se calcula que se han construido 30.000 viviendas ilegales du­­rante los últimos quince años debido a la corrupción.

El motor de la economía andaluza

España es el segundo destino turístico del mundo según un estudio elaborado en 2004 por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El turismo supone casi el 12% del producto interior bruto nacional y es un componente fundamental del desarrollo económico de Andalucía, que recibe 15 millones de visitantes al año y es el tercer destino de los turistas extranjeros, después de Cataluña y Baleares.

El desarrollo turístico de Andalucía co­­menzó a finales de la década de 1960. Se concentra sobre todo en el litoral y es­­pecialmente en la Costa del Sol, que concentra la mitad de la capacidad hotelera de toda la costa andaluza. Aunque esta zona no carece de atractivos, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, reconoció en 2004 que el modelo español de “sol y playa” está “agotado y pasa por un momento difícil“, debido sobre todo a la competencia de algunos países vecinos.

Pero Andalucía no se reduce a sus playas. Ciudades como Sevilla, Granada o Córdoba, por citar sólo las más importantes, cuentan con un patrimonio histórico excepcional. El turismo verde está teniendo mucho éxito, sobre todo entre los españoles, y se han creado numerosos circuitos de senderismo que permiten descubrir la diversidad de los paisajes andaluces. La montaña también atrae a muchos visitantes, especialmente la estación de esquí de Sierra Nevada, que está abierta hasta el mes de mayo. Además, el incesante desarrollo de las infraestructuras deportivas le permite diversificar aún más su oferta de actividades.