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Geografía
Geografía
Andalucía, situada en el sur de España, tiene una extensión de 87.300 km²; es decir, el 17,3% de la superficie total del país. Por tamaño, es la segunda comunidad autónoma del país y, a título de curiosidad, señalaremos que es mayor que algunos países europeos, como Bélgica, Dinamarca, Austria y Suiza.
Su relieve presenta grandes contrastes, con sistemas montañosos más o menos altos y llanuras bajas y fértiles. Limita al norte con las comunidades de Extremadura y Castilla-La Mancha, al este con la de Murcia, al sur con el océano Atlántico y el mar Mediterráneo y al oeste con el río Guadiana, frontera natural con Portugal. Puente entre Europa y África, está a sólo 14 km de Marruecos, separada por el estrecho de Gibraltar. Esta proximidad geográfica del norte de África ha desempeñado un papel fundamental en su historia. La invasión árabe del s. VIII modeló la cultura andaluza durante más de ocho siglos.
Relieves y paisajes
Desde Sierra Morena, al norte, hasta las cordilleras Béticas, al sur; desde las llanuras del valle del Guadalquivir hasta los litorales atlántico y mediterráneo, Andalucía presenta un fuerte contraste de relieves y una gran variedad de paisajes.
Sierra Morena
Al norte, Sierra Morena es una cordillera de poca altitud –su punto más elevado es Sierra Madrona, a 1.323 m– pero de relieve muy abrupto. Forma el reborde sur de la Meseta Central española. Comienza en el norte de Jaén y se prolonga hacia el oeste por la Sierra de Hornachuelos en Córdoba, la Sierra Norte en Sevilla y la Sierra de Aracena en Huelva.
Es una zona poco poblada y con profundas gargantas que dificultan la comunicación.
Sierra Morena tiene tres parques naturales. Dos de ellos en la provincia de Jaén: el Parque Natural de Despeñaperros,de altos farallones y profundos barrancos, y el de la Sierra de Andújar,espectacular paisaje de carreteras vertiginosas y bosques de robles con pequeños riachuelos. En el norte de Huelva, el parque de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche es una gran zona boscosa con numerosos picos afilados. Posee antiguas minas de pirita, plata y carbón.
La depresión del Guadalquivir
Entre Sierra Morena y las cordilleras Béticas, la depresión del Guadalquivir (o llanura Bética) es un valle de forma triangular abierto al océano Atlántico. Los sedimentos han modelado las colinas, algunos bancos calcáreos han formado pequeñas mesetas y en el estuario del río se ha creado una gran zona de marismas.
En este valle se encuentra el famoso Parque Nacional de Doñana, en el sureste de la provincia de Huelva. Este espacio natural de 50.720 ha, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1994 y formado por lagunas, marismas, dunas, matorrales y bosques, es uno de los más importantes de España.
También hay llanuras en la zona mediterránea: la depresión de Granada, regada por el río Genil, las cuencas de Cádiz y Baza, el valle del Almanzora y las depresiones de Almería atraviesan las cordilleras Béticas.
Las cordilleras Béticas
En el sur, entre la depresión del Guadalquivir y el litoral mediterráneo se alzan las cordilleras Béticas, que corresponden a la zona más abrupta de Andalucía. Los plegamientos de la era Terciaria modelaron su relieve.
En realidad este sistema está formado por dos cordilleras de tipo alpino: al norte, la cordillera Subbética, que se une al este con Sierra Morena, y al sur la cordillera Penibética, que se extiende a lo largo del litoral, desde la Serranía de Ronda hasta la Comunidad de Murcia. En la primera, las rocas calcáreas forman sierras bien diferenciadas y rodeadas de depresiones arcillosas, como la de Granada, la más conocida. La segunda está formada por antiguas rocas que se elevaron y alcanza mayor altitud: culmina en Sierra Nevada en la cumbre del Mulhacén (3.482 m), el punto más alto de la península Ibérica. La provincia de Almería posee una zona volcánica en la costa (cabo de Gata-Níjar).
En estas sierras hay varios parques naturales de paisajes muy variados. El de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas ocupa un territorio accidentado cubierto de espesa vegetación, regado por ríos y arroyos y jalonado de pequeños pueblos de montaña. Cerca de Almería, en el espacio natural del Cabo de Gata-Níjar se suceden largas llanuras desérticas, abruptos acantilados y bellas playas salvajes.
El litoral andaluz
El litoral andaluz, bañado por el océano Atlántico en el oeste y por el mar Mediterráneo en el este, tiene una extensión de 900 km. Las playas y los paisajes varían de una región a otra, aunque el desarrollo del turismo ha transformado radicalmente el aspecto de la mayor parte de la costa.
En la fachada atlántica, entre la frontera portuguesa y el estrecho de Gibraltar, la Costa de la Luz posee inmensas playas de arena fina que se mantienen relativamente al margen de la invasión turística.
En las playas mediterráneas de la famosa Costa del Sol,de Sotogrande a Torremolinos, se suceden sin interrupción las instalaciones hoteleras y deportivas.
En la provincia de Granada, la Costa Tropical se extiende desde la Herradura hasta La Rábida. Es una costa escarpada, formada por altos acantilados y calas de aguas cristalinas.
Entre Adra y Mojácar, en la Costa de Almería, se suceden largas playas salpicadas de pueblos de pescadores y algunos complejos turísticos discretos, calas salvajes y acantilados rocosos.
Clima
Andalucía es una de las regiones más cálidas de Europa, aunque presenta algunos contrastes climáticos.
El litoral meridional posee un clima típicamente mediterráneo: temperaturas diferenciadas y precipitaciones irregulares con veranos cálidos y secos, inviernos suaves y lluvias torrenciales en primavera y otoño. El sureste es particularmente seco: en Almería la temperatura media es de 25,8 °C en julio y agosto y las precipitaciones no superan los 150 mm en el cabo de Gata, una región casi desértica y única en Europa. Los inviernos y los veranos son muy secos y en otoño hay violentas tormentas que provocan inundaciones. Por el contrario, a medida que nos acercamos al estrecho de Gibraltar aumentan las precipitaciones (total anual de 509 mm en Málaga y 1.221 mm en Algeciras).
La fachada atlántica, en el oeste de Andalucía, sobre todo la llanura Bética, disfruta por su latitud de un clima mediterráneo suave. Los veranos son secos y muy calurosos: en Sevilla, en julio y agosto, las precipitaciones apenas superan los 2 mm y la temperatura media alcanza los 28 °C (durante las olas de calor, el termómetro supera los 45 °C). Los inviernos son suaves (10 °C de media en Sevilla) y con poco riesgo de heladas. Las precipitaciones son irregulares; aunque algunos meses, como noviembre, febrero y marzo, son bastante lluviosos.
En las montañas y las mesetas el clima es más riguroso y las temperaturas son mucho más bajas en las zonas muy altas. Sierra Nevada permanece cubierta de nieve buena parte del año.
Vegetación
En esta tierra tan codiciada a lo largo de los siglos, el valle del Guadalquivir fue siempre la zona más representativa. Gracias al río es una zona agrícola muy fértil. De hecho, es la llanura más rica y la más poblada; está cubierta de cultivos de cereales, hortalizas y frutas; de viñedos y de grandes olivares en los suelos secos; de campos de algodón en las zonas irrigadas, y de arrozales alrededor de las marismas.
El mayor espacio natural, el Parque Nacional de Doñana, presenta una vegetación muy variada: carrizos y juncos en los humedales; grandes alcornoques, pinos, eucaliptos, monte bajo, romero, jara, lavanda y tomillo en la parte seca.
Andalucía también posee vegetación de media y alta montaña. Sierra Morena es una región boscosa de alcornoques, encinas, quejigos, lentiscos y arbustos. Las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, donde la exuberante vegetación montañosa convive con la vegetación mediterránea, son famosas por la diversidad de plantas endémicas (violeta y geranio de Cazorla). En Sierra Nevada crecen robles, castaños, arces, fresnos, tejos y, en las cumbres, coníferas resistentes al frío de las cimas nevadas. También abundan las plantas aromáticas.
A orillas del Mediterráneo, algunas zonas de clima árido (llanuras de Málaga, Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar) cuentan con escasa vegetación de tipo tropical: palmeras enanas, plataneros, higueras y caña de azúcar. En la provincia de Almería, el gran desarrollo de las modernas técnicas de regadío y los invernaderos han hecho posible el cultivo de árboles frutales y hortalizas en algunas tierras desérticas del litoral.
Una fauna muy rica
La fauna andaluza es una de las más ricas de Europa. La decena de parques naturales existentes alberga numerosas especies. Algunas están protegidas, pero otras se pueden cazar en determinadas épocas.
En el parque de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas viven diversas especies de animales (jabalíes, ciervos, venados, gamuzas, martas, gatos monteses, zorros, nutrias, truchas, cangrejos), aves y rapaces (águila real, halcón). En Sierra Morena, la fauna protegida (lobos, linces, mangostas, águilas imperiales, buitres negros) convive con ciervos y jabalíes.
El parque de Doñana es una de las mejores reservas ornitológicas de Europa. En sus humedales hay más de 150 especies de aves acuáticas migratorias que pasan allí el invierno. En las lagunas anidan patos, ocas, cisnes y flamencos, y sus bosques dan refugio a ciervos, venados, caballos, jabalíes y linces ibéricos. Las marismas del parque del cabo de Gata-Níjar también son zona de paso de millares de aves migratorias.

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