Cataluña
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Historia
Historia
Una clara vocación mediterránea, un espíritu eminentemente emprendedor y una marcada identidad política y cultural, forjada a partir del s. IX, son algunos de los rasgos principales que a lo largo de los siglos han marcado la historia catalana.
- La Antigüedad
- Las invasiones bárbaras y musulmanas
- La edad de oro catalana
- Una nueva época
- Cataluña, una región española
- Afirmación política de Cataluña
- La Cataluña autonómica
- El nuevo Estatuto de Autonomía
La Antigüedad
700 a. C. - s. III d. C.
Las factorías griegas
Los griegos fueron los primeros navegantes que cruzaron el Mediterráneo para instalarse en Cataluña. Establecieron una factoría en Rosas un poco antes del año 776 a. C. y fundaron Ampurias hacia 575 a. C.
El Imperio Romano
Los romanos expulsaron a los griegos en el s. IIIa. C., controlaron toda la región y establecieron varios campamentos militares; uno de ellos fue el de Tarraco, que más tarde sería la capital de la Hispania Citerior, es decir, la llamada provincia Tarraconense.
Durante la Segunda Guerra Púnica fue escenario de diversos enfrentamientos entre cartagineses y romanos. Finalmente, Escipión el Africano acabó con la presencia cartaginesa en la Península en el año 216 a. C. Los romanos legaron a Cataluña el derecho romano, en el que luego se basaría el derecho catalán, y el latín, origen de la lengua catalana.
Las invasiones bárbaras y musulmanas
ss. IV-VIII
El reino visigodo
La decadencia y la caída del Imperio Romano permitieron la llegada de otros pueblos. Los bárbaros invadieron Cataluña en el s. III. Tras una serie de incursiones de los francos, alanos y vándalos, los visigodos consiguieron establecerse en la zona. Poco después fundaron el reino visigodo de Tolosa (419-507), que se extendió desde la Aquitania francesa hasta el extremo sur de España. A finales del s. V, los francos se hicieron fuertes en el territorio francés, mientras que los visigodos permanecieron en la Península Ibérica (507-711).
La expansión omeya
En 711, los árabes de la dinastía omeya desembarcaron en el sur de España e iniciaron su avance hacia el norte. Su presencia fue poco importante en Cataluña, salvo en la zona situada al sur del Llobregat. Los francos los derrotaron en la batalla de Poitiers, en 732.
El avance franco
Después de rechazar la expansión árabe, los francos reconquistaron rápidamente la Cerdanya y el condado de Urgell. Más tarde conquistarían Girona (785) y Barcelona (805).
La edad de oro catalana
ss. IX-XIV
Para evitar las incursiones árabes, los francos crearon una zona de escudo entre el Imperio Carolingio y el área que dominaban los musulmanes. La llamada Marca Hispánica (801) estaba formada por varios condados (Rosellón, Cerdanya, Urgell, Barcelona, Pallars, Ribagorza...), además de las regiones de Nimes y la Tolosa francesa.
El condado de Barcelona
Como estaban lejos del poder, los condes de Barcelona se independizaron poco a poco. En 878, el soberano franco Luis el Calvo concedió a Wifredo el Velloso (874-897) los condados de Barcelona, Urgell, Cerdanya, Girona y Osona. Wifredo sería el último conde designado por la autoridad real franca. A partir de él, Cataluña se convertiría en una entidad política con sociedad feudal cristiana.
Los siglos siguientes se caracterizaron por la rivalidad permanente entre los condes catalanes y el Califato de Córdoba, hasta el desmembramiento de este último en 1031. Con este hecho histórico termina el gobierno de la dinastía omeya en España. Los condes catalanes se agruparon bajo la hegemonía del conde de Barcelona Ramón Berenguer IV (1131-1162), que reconquistó Tortosa (1148) y Lleida (1149), en poder de los reinos de taifas locales y ocupó definitivamente Tarragona.
Afirmación de una gran potencia
Los condes de Barcelona continuaron su expansión territorial durante los ss. XII y XIII sin emprender grandes batallas. Ramón Berenguer IV se casó con Petronila (1150), hija de Ramiro II de Aragón. El hijo de ambos, Alfonso I (1162-1196), que sería rey de Aragón y conde de Barcelona, gobernará también en el sur de Francia hasta la frontera italiana.
El hijo de Alfonso I, Pere I (1196-1213), fracasó frente a la cruzada franca contra los albigenses y asistió a la decadencia de la dominación catalana en el Languedoc.
Jaime I (1213-1276), su sucesor, se orientó hacia el Mediterráneo y se apoderó de Mallorca (1229) y de Menorca (1231); más tarde sometió Ibiza (1235) y emprendió la conquista del reino de Valencia (1238). En 1258 saldó la dominación catalana de las provincias occitanas francesas mediante el Tratado de Corbeil, que firmó con Luis IX (san Luis). Este último renunció a su soberanía sobre los condados catalanes y Jaime I abandonó sus pretensiones en el Languedoc. A partir de ese momento, la corona aragonesa se convirtió en una importante potencia mediterránea, presente en Sicilia (1282), Cerdeña (1323) y Mallorca (1344), e incluso en algunos puntos de Grecia y Asia Menor (campañas de los almogávares).
La sucesión castellana
Este período de esplendor terminó con el fallecimiento de Martín el Humano, que murió en 1410 sin descendencia. Las coronas de Aragón, Mallorca y Sicilia quedaron vacantes. Finalmente, el heredero se eligió en 1412 con la firma del Compromiso de Caspe; los representantes de Valencia, Cataluña y Aragón eligieron a Fernando de Antequera, segundo hijo del rey Juan I de Castilla y nieto del rey catalán Pedro III el Ceremonioso. Con él se entronizó la casa de los Trastámara.
Una nueva época
ss. XV-XVII
Alianza de Castilla y Aragón
Dos acontecimientos importantes determinaron el comienzo del declive catalán en el s. XV. En 1469, el infante Fernando de Aragón se casó con Isabel de Castilla, consagrando así la alianza de dos grandes reinos y la pérdida de poder por parte de Barcelona. Paralelamente, el descubrimiento de América en 1492 desplazó los intereses comerciales del Mediterráneo al Atlántico.
En 1516, Carlos I España, nieto de Fernando e Isabel, herededo de la casa de Habsburgo y futuro emperador Carlos V, heredó las coronas de Castilla y Aragón. La corona catalano-aragonesa viviría a partir de entonces integrada en el imperio pero sin perder sus prerrogativas.
Un período de crisis
Durante los ss. XVI y XVII, varias epidemias, sobre todo de peste, las revueltas campesinas, el bandolerismo y las incursiones de los turcos provocaron un grave retroceso económico en Cataluña. Como consecuencia de las dificultades económicas, la presión fiscal se incrementó. La corona intentó obtener de sus súbditos el dinero necesario para financiar diversas guerras, entre ellas la de los Treinta Años, contra Francia (1618).
La situación empeoró en 1640 cuando Cataluña se sublevó contra Felipe IV con el apoyo de Francia. Este episodio desembocó en el cruento Corpus de Sang, así llamado debido a la violencia de la represión, y en la Guerra del Segadors, que terminó en 1652 cuando don Juan José de Austria entró en Barcelona con sus tropas. Pau Claris, presidente de la Generalitat, proclamó la República Catalana antes de ofrecer el principado de Cataluña a Luis XIV con el fin de independizarse del Gobierno de Madrid. Con la firma del Tratado de los Pirineos (1659), que selló la paz entre España y Francia, Cataluña perdió el Rosellón y parte de la Cerdaña en beneficio del país galo.
Cataluña, una región española
ss. XVIII-XIX
Guerra de Sucesión
En 1700, Carlos II murió sin herederos después de designar sucesor a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV. Por su parte, las potencias europeas apoyaron a Carlos de Austria para que ocupase el trono de España. Comenzó la Guerra de Sucesión. Los catalanes se mostraron partidarios del archiduque, que había demostrado su respeto por las libertades y la constitución catalanas, mientras que Felipe de Anjou parecía proclive a importar el modelo político de su abuelo, así como el centralismo tradicional de los Borbones. Barcelona fue asediada y se rindió, tras una heroica resistencia, el 11 de septiembre de 1714 (día en el que se celebra actualmente la fiesta de Cataluña, la Diada). Felipe de Anjou fue designado rey con el nombre de Felipe V.
La corona estableció entonces sus leyes en Cataluña: el decreto de Nova Planta no derogó el derecho civil catalán, pero abolió la Generalitat y suprimió los privilegios y la Universidad de Barcelona. El catalán dejó de ser lengua oficial y se promovió el uso del castellano.
Desarrollo del comercio y la industria
Cataluña se fue integrando políticamente en la nación española al tiempo que experimentaba una gran transformación económica y social. En la segunda mitad del s. XVIII, la agricultura experimentó un gran desarrollo (desecación de los pantanos del Ebro) que tuvo por protagonistas a los payeses que habitaban las masías.
La evolución positiva de la agricultura y la mejora de los medios de comunicación contribuyeron decisivamente a la recuperación de los intercambios comerciales. Barcelona y las ciudades portuarias de la costa reanudaron sus actividades exportadoras. En 1758 se creó laJunta de Comercio, y a partir de 1778 se impulsó el comercio con América. El dinamismo económico reactivó las industrias tradicionales e hizo su aparición la industria de indianas (tejidos de algodón estampados), que serán la base de la Cataluña del futuro.
Las Guerras Carlistas
Con la muerte de Fernando VII en 1833 comenzó un período de crisis para la Monarquía española, ya debilitada por las guerras napoleónicas. Como el resto de las regiones españolas, Cataluña se opuso a la dominación francesa durante la Guerra de la Independencia, de 1808 a 1914. La sucesión de Fernando VII enfrentó a los liberales, partidarios de la reina Isabel (hija del rey), y los absolutistas, partidarios de don Carlos (hermano del rey).
Las Guerras Carlistas afectaron a Cataluña en varias ocasiones, ya que las reivindicaciones políticas estaban estrechamente ligadas a las crisis obreras: sublevación de las clases populares y medias contra la política librecambista del Gobierno (1842), Guerra dels Matiners (1846-1849). Durante la Revolución de Septiembre (1868), Cataluña fue el foco más dinámico.
Tras la huida de Isabel II, la inestabilidad política desembocó en la proclamación de la Primera República española, el 11 de febrero de 1873. Pero la Monarquía se restauró en 1874 y Alfonso XII accedió al trono.
Reivindicaciones obreras
Como en otros lugares de Europa, el desarrollo industrial provocó la aparición de una importante clase obrera que vivía en penosas condiciones. Con el fin de defender sus derechos, los trabajadores de la industria textil fundaron en 1840 la primera asociación obrera de Cataluña. Las tensiones sociales se incrementaron y las revueltas contra el Gobierno se sucedieron. El general Espartero bombardeó Barcelona, pero los catalanes mantuvieron sus reivindicaciones.
Después de reorganizarse, en 1855 los trabajadores convocaron huelgas generales en Barcelona y en toda Cataluña para conseguir el reconocimiento legal de las asociaciones obreras y la limitación de la jornada laboral.
Afirmación política de Cataluña
Finales del s. XIX - s. XX
Caída de la Monarquía española
Aprovechando la debilidad del poder central, Cataluña empezó a organizarse políticamente. En 1880 se celebró el primer congreso catalanista, en el que se redactaron las Bases de Manresa, primer programa político de inspiración catalanista. Más tarde, en 1901, Prat de la Riba fundó la Lliga Regionalista.
Entre 1901 y 1909, los movimientos obreros crecieron y se organizaron. En 1909, la reanudación de la guerra con Marruecos y el sistema de reclutamiento provocaron una huelga general que se convirtió en insurrección popular y fue reprimida con la máxima violencia; fue la llamada Semana Trágica. Después de enterrar a sus muertos, un importante grupo de obreros fundó la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), sindicato anarquista que conservará su hegemonía hasta la Guerra Civil.
Paralelamente, en 1914, después de negociar con el Gobierno de Madrid, las diputacions se unieron para formar la Mancomunidad Catalana, presidida por Prat de la Riba y embrión del Gobierno autónomo.
Pero la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), apoyada por una parte de la burguesía catalana, disolvió la Mancomunidad en 1929. El catalanismo cultural y político sufrió un duro golpe.
El 14 de abril de 1931 se instauró la Segunda República española. Unas horas antes, en Cataluña, ERC, partido liderado por Francesc Macià, proclamó la República Catalana que, previa negociación con Madrid, se transformó en la Generalitat de Cataluña.
La primera Generalitat
ElEstatuto de Autonomía se aprobó en 1932. Lluís Companys sucedió a Francesc Macià al frente de la Generalitat en 1934 y proclamó el Estado Catalán de la República Federal Española. Revolución de octubre en Cataluña y Asturias. Los miembros del Gobierno catalán fueron encarcelados y el Estatuto de Autonomía fue suspendido.
En 1936, el Frente Popular ganó las elecciones legislativas. El Gobierno catalán fue liberado y recuperó sus funciones al frente de la Generalitat recién restaurada. Tras un período de graves tensiones, el general Francisco Franco se sublevó contra el Gobierno de la República. Cataluña se incorporó a la Guerra Civil en el bando republicano y sufrió numerosas pérdidas humanas en la batalla del Ebro (1938) ; los frentes más destacados de esta batalla fueron Tortosa, Gandesa, la sierra de Pàndols y la sierra de Cavalls.
La llegada al poder del general Francisco Franco en 1939 supuso el final de las libertades políticas en Cataluña. La Generalitat se suprimió, Lluís Companys fue fusilado y se prohibió el uso público del catalán. Miles de catalanes optaron por el exilio. En los años cincuenta se inició una tímida apertura política que permitió las primeras expresiones públicas de la cultura catalana. A finales de los años sesenta se empezó a constituir un movimiento de oposición al régimen y una cierta renovación cultural.
La Cataluña autonómica
Finales del s. XX - s. XXI
En 1975, la muerte de Franco y la llegada al trono del rey Juan Carlos abrieron una nueva era. En octubre de 1977, Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat en el exilio, regresó a Barcelona y pronunció la célebre frase: “¡Ja sóc aqui!”
En 1979 se aprobó el nuevo Estatuto de Autonomía, que se tradujo en la creación de una institución de autogobierno, la Generalitat, formada por un Parlamento elegido por sufragio universal, un presidente designado por los diputados y un gobierno constituido por 15 consellers. En 1980, las primeras elecciones autonómicas dieron la victoria a Convergencia i Unió (CiU). Jordi Pujol pasó a ocupar la presidencia de la Generalitat, cargo en el que permanecería veintitrés años, hasta las elecciondes de noviembre de 2003.
Con su marcha se cerró un capítulo de la historia política de Cataluña, sobre todo porque, contra todo pronóstico, una coalición dirigida por los socialistas obtuvo la mayoría de los 135 escaños del Parlamento catalán.
Después de largas negociaciones, el Partido Socialista Catalán (PSC) concluyó una alianza con Iniciativa per Catalunya-Els Verds (ICV) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) para formar un Gobierno de coalición. El secretario general del PSC, Pasqual Maragall, se convirtió en presidente de la Generalitat. El dirigente socialista sólo contó con una pequeña mayoría para gobernar y tuvo que transigir en muchas ocasiones con las exigencias de ERC, convertida en el tercer partido catalán, por detrás del PSC y CiU.
Esquerra Republicana, que se sabía indispensable, puso en más de una ocasión en aprietos al presidente de la Generalitat con sus reivindicaciones.
Una crisis política surgida en el seno de esta última formación debilitó la posición del PSOE, que en aquel momento se encontraba en plena campaña electoral de cara a las elecciones legislativas de marzo de 2004.
El PSOE ganó finalmente las elecciones frente al Partido Popular de José María Aznar. El nuevo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, siempre supo que parte de su victoria era debida a los catalanes. A cambio, éstos esperaban que Madrid atendiera sus reclamaciones.
El nuevo Estatuto de Autonomía
Desde 2006
Para Pasqual Maragall, “el Estatuto de Autonomía catalán es la locomotora de un futuro Estado federal”. El 30 de septiembre de 2005, el Parlamento catalán aprobó un proyecto de reforma del l’Estatut, con la aplastante mayoría de 120 votos a favor y 15 en contra, texto que no sería ratificado por las Cortes españolas. Las peticiones de Barcelona se recortaron a la baja. Un nuevo proyecto de compromiso aprobado por los socialistas y los nacionalistas catalanes (es decir, la mayoría de los diputados) estableció que Cataluña no sería reconocida como “nación” y que, al igual que el País Vasco y Navarra, no podría gestionar la totalidad de los impuestos percibidos. Sin embargo, vería incrementados sus ingresos unos 5.000 millones de euros anuales y tendría nuevas competencias importantes: gestión compartida con el estado de los puertos, los aeropuertos y la inmigración, sobre todo.
Los catalanes aprobaron el texto final por mayoría (74 %), el 18 de junio de 2006.
Pasqual Maragall anuncia que no se presentará a las nuevas elecciones que se celebran en noviembre de 2006 y el PSC elige en su lugar a José Montilla. CiU gana las mismas, pero la suma de PSC, ERC e ICV vuelve a otorgar el Gobierno al Tripartito y Montilla es elegido president de la Generalitat.
Fechas clave
Edad Antigua (a partir del s. VIII a. C.)
776 a. C. - Los griegos establecen una factoría en Rosas.
575 a. C. - Los griegos fundan la ciudad de Ampurias.
218 a. C. - Los romanos crean el campamento militar de Tarraco.
Edad Media (ss. IV-XVI)
ss. IV-V - Los bárbaros invaden Cataluña.
711 - Comienza la invasión musulmana.
785 - Reconquista de Girona.
801 - Carlomagno crea la Marca Hispánica.
805 - Reconquista de Barcelona.
s. IX - Wifredo el Velloso (874-897), conde de Barcelona, obtiene la independencia de varios condados catalanes.
1035 - Reinos de taifas de Lleida y Tortosa.
S. XI - Cohesión de los condados catalanes bajo la hegemonía del conde de Barcelona Ramón Berenguer I.
1150 - Ramón Berenguer IV conquista Tortosa (1148) y Lleida (1149) y se casa con Petronila de Aragón. El hijo de ambos, Alfonso I el Casto, será rey de Aragón y conde de Barcelona.
1153 - Conquista de Siurana, el último bastión musulmán.
1229 - Jaime I conquista Mallorca.
1232-1245 - Conquista del País Valenciano.
1235 - Conquista de Ibiza.
1282 - Conquista de Sicilia.
1323 - Conquista de Cerdeña.
1343 - Pedro IV se anexiona las Baleares, que Jaime I había cedido a su segundo hijo en 1276.
1410 - Muere sin herederos Martín el Humano.
1412 - Entronización de la dinastía Trastámara.
1413 - Primera compilación del derecho común catalán, Usatges, constitucions i altres drets de Catalunya.
1442 - Conquista de Nápoles.
1469 - Matrimonio del infante Fernando de Aragón e Isabel de Castilla.
1492 - Final de la Reconquista. Los Reyes Católicos toman Granada. Descubrimiento de América.
Los Austrias y los Borbones
1516 - El emperador Carlos V reúne las coronas de Castilla y Aragón.
1640-1652 - Sublevación de Cataluña contra Felipe IV.
1702-1714 - Guerra de Sucesión. El vencedor, Felipe V, impone en Cataluña el decreto de Nueva Planta.
1778 - Decreto que establece el libre cambio con América.
1792 - Se empieza a publicar el Diario de Barcelona, uno de los más antiguos de Europa.
1808 - Las tropas de Napoleón entran en Madrid. Comienza la Guerra de la Independencia, que termina en 1814.
1820-1823 - Período constitucional. Ante la presión popular, el rey Fernando VII promulga una Constitución liberal.
1823 - Creación de la revista El Europeo, en Barcelona.
1833 - Muerte de Fernando VII. Comienza la Primera Guerra Carlista. Publicación del poema de Aribau, Oda a la Patria, y comienzo de la Renaixença (movimiento de defensa del idioma y de la tradición cultural de Cataluña que se desarrolla paralelamente al catalanismo político).
1842 - Sublevación de las clases populares y medias contra la política económica del Gobierno.
1846-1849 - Guerra dels Matiners (Segunda Guerra Carlista).
1848 - Primera línea española de ferrocarril entre Barcelona y Mataró.
1855 - Huelga general en Cataluña.
1871 - Aparición de la revista Renaixença.
1872-1875 - Tercera Guerra Carlista.
1873 - Proclamación de la Primera República española.
1874 - Restauración de la Monarquía.
1888 - Exposición Universal de Barcelona.
1901 - Fundación de la Lliga Regionalista en torno a Prat de la Riba.
Caída de la Monarquía
1909 - Semana Trágica de Barcelona.
1914 - Mancomunitat de Catalunya, embrión del Gobierno autónomo.
1919 - Huelga general de Barcelona.
1923-1930 - Dictadura de Primo de Rivera. Duro golpe al catalanismo.
14 de abril de 1931 - Francesc Macià proclama la República catalana. Tres días después, con la autorización de Madrid, se convierte en la Generalitat de Catalunya.
1931 - Segunda República española.
1934 - Revolución de octubre. Lluís Companys sucede a Francesc Macià al frente de la Generalitat.
1936-1939 - Guerra Civil española.
1938 - Batalla del Ebro.
1939-1975 - Dictadura del general Franco.
Autonomía
1975 - Juan Carlos I, rey de España.
1977 - Regreso de Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat en el exilio.
1979 - Autonomía de Cataluña.
1980 - Jordi Pujol, presidente de la Generalitat.
1992 - Juegos Olímpicos de Barcelona.
2003 - Derrota de Convergencia i Unió en las elecciones autonómicas. Pasqual Maragall (PSC-PSOE), presidente de la Generalitat.
2004 - Josep Borrell es elegido presidente del Parlamento europeo.
2006 - Se aprueba en referéndum el nuevo Estatuto de Autonomía.
2006 - Se celebran nuevas elecciones y José Montilla accede a la presidencia.

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