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Pueblos colgados

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Pueblos colgados

Encaramados en las cimas como nidos de águilas o milagrosamente colgados de una ladera, algunos de estos pueblos están prácticamente desiertos mientras que otros aparecen restaurados con sumo cuidado. Durante siglos los campesinos acostumbraron a construir sus casas en estos lugares inaccesibles, a pesar de que estaban muy lejos de sus cultivos y de los puntos de abastecimiento de agua. En ocasiones incluso los fortificaban con murallas.

Todas estas medidas de protección, absolutamente justificadas en tiempos de las invasiones germánicas y musulmanas y cuando los guerreros medievales y renacentistas arrasaban todo lo que encontraban a su paso, provocaron el aislamiento de los pueblos colgados durante siglos. Por fin, gracias a la seguridad reinante, a la mejora de las comunicaciones y a la evolución de las técnicas agrícolas, las cosas empezaron a cambiar en el s. XIX. Los casas se extendieron por las llanuras y muchos pueblos se desdoblaron; los campesinos consiguieron vivir en sus propias tierras y construir en ellas sus viviendas. Gourdon, Èze, Utelle, Peille y muchos otros son pueblos donde persiste la economía provenzal tradicional.

Todos ellos son muy pintorescos. Están construidos con piedra local y parecen una prolongación de la montaña sobre la que se asientan. Sus empinados y tortuosos callejones (calades) sólo se pueden recorrer a pie. Los hay empedrados y adoquinados, cortados por escaleras sinuosas, cubiertos con bóvedas y arcos; a veces, las plantas bajas de las casas presentan soportales que protegen del sol y de la lluvia. Las fachadas altas y estrechas, embellecidas con la pátina de los siglos y cubiertas mediante tejas curvas, se apiñan alrededor de la iglesia o del castillo que las domina. Las viejas puertas con clavos en punta de diamante, goznes de hierro forjado y aldabas de bronce identifican las antiguas casas burguesas.

Algunos de estos pueblecitos, en los que se han instalado numerosos artesanos, conservan sus murallas centenarias e incluso el arco fortificado de acceso a la villa.