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La laguna veneciana
La laguna veneciana
La laguna veneciana o véneta, la más grande de Italia (550 km2), se formó en la época postglaciar –entre Rávena y Aquileia (Aquilea)– en la zona de confluencia de los ríos que proceden de los Alpes y de los Apeninos. Constituye un medio natural de gran complejidad, limitada desde el NE hasta el SO por el litoral de Cavallino, el Lido y Chioggia. El mar, que siempre ha sido tanto una amenaza para su frágil equilibrio como el que garantiza la renovación de las aguas de los canales gracias a las mareas, penetra por tres pasos o bocanas de puerto: el paso del Lido, el de Chioggia y el de Malamocco. Estos tres pasos están provistos de diques construidos en los ss. XIX y XX.
La terraferma, a la que Venecia está unida por el puente de la Libertad (Ponte della Libertà), refleja en el agua de la laguna el perfil siniestramente industrial de Mestre y de Porto Marghera, e incluso la silueta más moderna del aeropuerto de Tessera. También alberga al Brenta (antiguo canal navegable que unía la Serenissima con las tierras interiores) que, a la altura de Malcontenta, desemboca tranquilamente en la laguna, dejando detrás de él las villas paladianas. Igualmente, encontraremos el Lido di Iesolo, esencialmente turístico, “punto de partida” del largo cordón arenoso que llega hasta Punta Sabbioni. Esta “barrera” natural, recorrida en toda su longitud por una avenida arbolada, es muy frecuentada con buen tiempo: el Lido de Iesolo, Cavallino, Ca’ Savio, Treporti y Punta Sabbioni son los lugares de veraneo más visitados debido a las numerosas posibilidades de alojamiento que ofrecen (campings, apartamentos, hoteles, etc.) y, por supuesto, por su proximidad a Venecia a la que se llega fácilmente en vaporetto desde Punta Sabbioni y Treporti.
Una morfología variable pero duradera
Un antiguo problema – El aumento de temperatura que se produjo en el s. XII tras un largo periodo de clima templado en toda Europa, fue el origen de diluvios que produjeron a su vez inundaciones y tempestades. El Brenta se salió de su cauce, invadió una parte de la laguna y esparció los detritus que arrastraba, favoreciendo la propagación de epidemias de malaria. La República de Venecia intentó protegerse levantando empalizadas a lo largo del litoral, desviando el curso del río y creando presas de contención. Pero la amenaza seguía existiendo. Entre los ss. XV y XVII se realizaron obras para desviar el curso del Brenta, del Piave, del Livenza y del Sile. En 1896 se finalizaron los trabajos de desviación del Brenta hacia la desembocadura del Bacchiglione.
Sin embargo, los ríos siempre arrastran hacia la laguna arena que el viento y el mar empujan hacia la tierra firme. Este movimiento produce la formación y refuerza los cordones litorales que constituyen la zona fronteriza entre el mar y la laguna.
¿De qué está compuesta la laguna de Venecia? – La laguna forma un delicado sistema “en equilibrio” entre el enarenamiento cuando el aporte de materiales es excesivo (entonces emergen “nuevas” tierras), y la erosión cuando los sedimentos procedentes del mar y de los ríos no son suficientes y una parte de la laguna queda invadida por el mar. Así, el destino de la laguna depende de esta “dinámica” milenaria: la erosión marina y la acción de relleno de los ríos origen, también de su hundimiento.
Aproximadamente, la cuarta parte de la superficie de la laguna está compuesta de barene, bancos de arena que afloran a la superficie del agua1 y que son esenciales para mantener la ecología de la laguna, para recoger los sedimentos o para detener el mar.
Las grandes islas habitadas y otros islotes despoblados ocupan unas 4.000 ha; las 40.000 ha restantes están ocupadas por el mar.
Los que tengan la oportunidad de observar en Venecia un canal seco verán que no son profundos (normalmente no más de 1 ó 2 m, siendo la altura máxima de 8 a 10 m). Cuando baja la marea, se puede ver fácilmente el fondo en las grandes extensiones de la laguna.
Pero no se equivoque: la laguna no es un estanque. En realidad, está formada por una compleja red de canales que la surcan. Los ejes abiertos a la navegación están balizados con los bricole (es decir, los “postes de amarre”, pilotes de madera unidos en haces), cuyo número, color y forma varían según un código de señalización establecido. La profundidad de los canales aumenta al acercarnos a los pasos de entrada. Según nos alejamos del mar y entramos en la laguna, los canales desaparecen: con un tamaño minúsculo y con formas sinuosas atraviesan las barene, llamándose entonces ghebi, y finalizan en los chiari, cuencas de agua salobre.
(1) Si está en Burano en la época de buen tiempo, al mirar la laguna podrá observar la insólita escena compuesta por pescadores que parecen andar sobre el agua. Pero no piense que es un milagro: las barene, aunque invisibles, son un soporte totalmente fiable.
Las mareas
La marea, “reconstituyente” natural de la laguna – Las mareas en Venecia se producen cada seis horas, por lo que diariamente hay dos mareas bajas y dos mareas altas. El flujo y el reflujo de la marea se realizan por los tres pasos de entrada.
Las bajas presiones, el siroco y la bora (un viento frío y seco que viene de Europa central) aumentan la marea alta, mientras que las altas presiones y los vientos del NO acentúan la marea baja, que puede llegar a dejar sin agua algunos ríos.
Las aguas se renuevan por efecto de las mareas garantizando la vida en la laguna: las partes afectadas directamente por las mareas se denominan laguna viva mientras que las más alejadas, y que se benefician en menor medida de esta acción vivificante, se conocen con el nombre de laguna muerta. La laguna muerta está compuesta de ciénagas, canales, ghebi y valles de pesca (valli da pesca), especie de lagos con diques destinados a la industria pesquera.
La marea, azote de la laguna – En lo sucesivo, la supervivencia de la laguna dependerá únicamente de la renovación de las aguas producida por las mareas. En efecto, el curso de los ríos, que antiguamente garantizaba que las aguas de la laguna desembocaran en el mar, ha ido variando progresivamente.
Durante los reflujos, las aguas de la laguna sólo se renuevan parcialmente, lo que contribuye a la acumulación de los residuos contaminantes. Este fenómeno se ha agravado durante el s. XX llegando a “regalar” a la laguna material envenenado procedente de Mestre y de Porto Marghera, con su legión de petroleros. Como falta oxígeno en los canales, las condiciones necesarias para que la vida se desarrolle van desapareciendo progresivamente.
Como consecuencia de la contaminación encontramos algunas algas gigantes (Ulva rigida) e insectos, que proliferan de una forma desmedida.
L’acqua alta – El fenómeno de “marea alta” se produce cuando la marea, que presenta a lo largo de las costas venecianas una gran amplitud, alcanza o sobrepasa la cota de 1,10 m. En nuestro siglo, hay que recordar el acqua alta del 4 de noviembre de 1966, producida por las desastrosas condiciones meteorológicas que azotaron todo el país (Florencia quedó asolada tras el desbordamiento del Arno). De esta misma fecha datan las pesimistas previsiones sobre el posible hundimiento de la ciudad que, posterior y afortunadamente, no se han cumplido gracias al cierre de pozos artesianos en tierra firme, que eran en parte responsables del hundimiento constatado.
Las inundaciones de 1966 no fueron sino el punto culminante de una inquietante serie de mareas altas, cuyo origen se pierde en tiempos remotos (los primeros documentos sobre este tema se remontan al año 589). Las crónicas de la época son estremecedoras: Paolo Diacono (720?-799), autor del primer informe sobre las mareas altas que ha llegado hasta nosotros, relata lacónicamente que: non in terra neque in aqua sumus viventes (Ningún ser vivo sobrevive, ni en la tierra ni en el agua). Respecto al acqua alta de 1410, podemos leer que “casi mil personas que venían de la feria de Mestre y de otras partes murieron ahogadas”.
Sea por lo que sea, Venecia se ha hundido 60 cm desde el s. XVII. Cada cinco años las mareas altas sobrepasan el muro de piedra de Istria que protege las casas contra el salitre. Hoy día, en la parte baja de la ciudad el muro queda sumergido 40 veces cada año y los edificios se van degradando poco a poco.
Cuando Venecia es presa de las mareas – El 4 de noviembre de 1966, el mareógrafo de Punta della Salute registró una marea extraordinariamente alta, alcanzando el agua una altura de 1,94 m. Una marea media de 70 cm es suficiente para producir la inundación de la plaza de San Marcos; si aumenta otros 30 cm, se inundan las calles.
Entre los meses de diciembre y febrero, las mareas pueden ser muy bajas y no sobrepasar los 90 cm.
Los “habitantes” de la laguna
La laguna ofrece una amplia muestra del mundo animal y vegetal. Algunos aspectos de la fauna y flora de esta “llanura líquida” se pueden apreciar desde el vaporetto que une Venecia con Burano o recorriendo en coche la parte de la laguna que cierra el litoral de Cavallino. Pero la forma ideal de observar los animales y la vegetación de la laguna consiste en coger una barca y recorrer las barene.
El medio de la laguna – El grado de salinidad de las aguas de la laguna varía dependiendo de las zonas. Cerca de las desembocaduras de los ríos, el agua es casi dulce; según nos vamos alejando el agua se va volviendo salobre, característica que se acentúa al acercarnos a los puertos debido al aporte de agua de mar producido por las mareas.
También se pueden ver una gran variedad de fondos en función de la zona de la laguna: fangosos cerca de la desembocadura de los ríos y en las partes internas, y arenosos en las proximidades de los puertos.
La fauna – La vida, a veces microscópica, que se desarrolla en las aguas de la laguna está compuesta por diferentes tipos de moluscos que con frecuencia encuentran su tipo de vida ideal colgándose de la parte que queda sumergida en los postes de amarre (bricole).
Sin embargo, los animales que dominan la vida acuática de la laguna son los peces. Esculpen la fisionomía –los valles de pesca constituyen una característica interesante– y rigen las actividades humanas relacionadas con la laguna.
Los cangrejos y los camarones encabezan la lista de las especies pescadas y tienen un lugar privilegiado en la práctica culinaria veneciana.
Durante los paseos en barco, se puede observar que los valles de pesca son los lugares predilectos de numerosas aves acuáticas, desde patos salvajes (entre los que encontramos el ánade real y la cerceta) hasta decenas de miles de fochas, garzas y halcones.
Además de las especies “universales”, a las que pertenecen entre otras los gorriones, las golondrinas y los mirlos y que podemos encontrar en otros medios, la laguna veneciana está poblada por otros pájaros más específicos, de fantásticos colores. Normalmente son especies migratorias.
Las aves de la laguna sorprenden por su belleza, su originalidad y su habilidad. Entre los pájaros, citaremos el paro bigotudo, que con sus negros bigotes vive colgado de las cañas, y las currucas que construyen un nido “corredizo”, colgado de cuatro cañas, y que sube o baja en función de las mareas; el martín pescador con sus zambullidas acrobáticas, la polla de agua marcando el ritmo de natación con un balanceo de cabeza, y el somorgujo, excelente buceador, que aparece sigilosamente para desaparecer de forma repentina bajo el agua, de donde saldrá por cualquier lugar menos por donde se le espera.
La excepcional riqueza de la fauna ornitológica de la laguna incluye también al cormorán, a la inevitable gaviota y a la golondrina de mar, que, gracias a su fuerte aleteo y a su penacho de plumas caudal que mantiene abierto, consigue permanecer inmóvil en el aire.
Es fácil encontrar una garceta, que se puede reconocer por su noble porte y por su inmaculado plumaje, muy apreciado por las personas más elegantes de principios del s. XX.
Aún más bella, la cigüeñuela presume de sus negras alas que contrastan vivamente con sus largas patas rojas y con la blancura brillante del resto de su plumaje. Esta impresión de extremo refinamiento se acentúa aún más con su largo y estrecho pico.
El denominador común de los pájaros de la laguna parece ser la elegancia, y el cisne real lo termina de confirmar.
Entre las rapaces, hay que citar el halcón y el dardabasí de los cañaverales.
Con respecto a los mamíferos mencionaremos los roedores, cuya presencia es nefasta. Desgraciadamente, la rata está muy a gusto en cualquier lugar, tanto en los campos como en los vertederos o en los graneros.
La flora – Las barene están cubiertas de una abundante vegetación en la que destacan las flores: la barrilla, la graciola y el aster llenan de verde, rojo, azul o gris estos espacios. También existe una gran cantidad de tojos con largos tallos y terminadas en flores con forma de espina.
En las playas florecen las campanillas, con flores rosas y brillantes hojas de color verde oscuro, y la oruga de mar, con sus flores de tonos violáceos.
En las primeras dunas, en las que la arena aún está blanda, encontramos el agropiro, una gramínea de ciclo perenne. Siguiendo a lo largo de las dunas, descubrimos el carrizo y el euforbio, con sus largos tallos cubiertos de hojitas lanceoladas y con flores amarillas. También existe un buen número de gramíneas de matorral alto (carricera).
Más allá de las dunas crecen los arbustos y los árboles. A lo largo de la nacional “Romea”, al sur de Chioggia, entre Sant’Anna y Cavanella d’Adige, se extiende un bosque de encinas, llamado Bosco Nordio.
Los huertos, presentes en la parte meridional de la laguna, también contribuyen a la población vegetal de esta región. En Chioggia se cultiva una escarola de color rojo llamada escarola roja, que es casi tan famosa como la cultivada en Treviso.
Venecia pide ayuda
¿Qué ocurre en caso de acqua alta? – El Centro previsioni e segnalazioni maree (Centro de previsión e indicación de las mareas) se encarga de la información preventiva. El fenómeno, que se produce desde septiembre hasta abril, se puede prever con 48 h de antelación; su inminente aparición se comunica a la redacción del Gazzettino que se encarga de anunciarlo mediante la colocación de carteles en las paradas de los vaporetti. Si se va a sobrepasar el límite de 1,10 m, suenan 16 sirenas durante diez segundos cinco veces seguidas, tres o cuatro horas antes de la subida de las aguas.
Si la marea no va a sobrepasar la cota de 1,20 m, la A.M.A.V. (Azienda Multiservizio Ambientale Venezia – Agencia multiservicio para la protección del medio ambiente de Venecia) se encarga de colocar pasarelas según un recorrido previamente establecido. Pero si el agua sigue subiendo, las pasarelas no sirven para nada e incluso pueden ser peligrosas ¡porque flotan! En caso de mareas altas, este organismo, que normalmente también se encarga de la recogida de la basura, no garantiza este servicio. Como el personal está ocupado instalando las pasarelas, los barcos destinados a recoger la basura no funcionan, por lo que en estas circunstancias se pide a los venecianos que guarden la basura en sus casas hasta volver a la normalidad.
Para obtener información sobre el sistema de prevención realizado por el Centro Maree, se puede telefonear al 041 27 48 787 ó 041 52 06 344/52 07 722 (grabación).
Preocupaciones actuales – Tierra y agua: hubo un tiempo en el que la separación entre la tierra y el agua era neta. La laguna era la conjunción de estos dos elementos y aportaba vida y movimiento. Las industrias, las explotaciones agrícolas y las zonas urbanizadas han ido paulatinamente modificando el aspecto de la “gronda”, es decir, de las orillas de la laguna.
Hoy día, la laguna está “atascada”: los residuos que flotan en los ríos tardan dos semanas en llegar al mar.
Cada año se depositan más de 1.000.000 m3 de materiales sólidos. La erosión, la dispersión en el mar de los sedimentos y la subida de las aguas contribuyen al hundimiento del fondo de la laguna. Además, las barene pueden llegar a desaparecer hacia el año 2050 si no se remedia.
Eustatismo y subsidencia – El eustatismo es la variación del nivel medio de los océanos. En Venecia este nivel ha aumentado aproximadamente 8 cm durante el s. XX. A los efectos nefastos de este fenómeno hay que añadir los del la subsidencia, es decir, los efectos del hundimiento paulatino de la corteza terrestre bajo el peso de los depósitos sedimentarios. Este hundimiento en Venecia ha sido de unos 15 cm en ese mismo periodo de tiempo. Así, desde 1900 hasta nuestros días, la ciudad se ha “hundido” 23 cm.
Erosión – A los fenómenos de eustatismo y de subsidencia se añade el dragado de los canales y el movimiento de las aguas, que poco a poco van produciendo el hundimiento de los fondos y la desaparición de las barene.
Contaminación – Para rematar la situación, la contaminación es la responsable de la desaparición de las fanerógamas, valiosas plantas acuáticas cuyas raíces frenaban la erosión y estabilizaban los fondos. También está afectando a las plantas que crecen sobre las barene, y cuya presencia permite retener los sedimentos.
¿Qué se está haciendo? – El riesgo de que Venecia desaparezca, tanto por los ataques de las mareas como por la irremediable despoblación, es tan grande que el Estado italiano ha hecho de la protección de la ciudad una “cuestión de interés nacional”.
La preocupación más extendida entre los venecianos es la frecuencia de las mareas medianas, que provocan inundaciones. Además, se han empezado a estudiar y a ejecutar proyectos destinados a proteger los sectores que se encuentran habitados. La operación es tanto más delicada cuanto que en Venecia y en las islas de la laguna, las casas, monumentos y obras de arte necesitan técnicas protectoras diferentes. Se ha controlado la estabilidad del pavimento, de los puentes y de las casas en las islas de San Marco y Tolentini así como el estado de las redes subterráneas y de las alcantarillas. Acaban de pavimentar las zonas bajas (un paseo por campo San Zanipòlo permite apreciar el tipo de intervención realizada) y de reforzar las orillas para detener las mareas inferiores a 100 cm (120 cm en Chioggia).
También se intenta prevenir el riesgo de mareas fuertes colocando estructuras móviles en los tres pasos de entrada.
Entre 1988 y 1992, en el canal de Treporti, en la desembocadura del paso del Lido, se ha experimentado un prototipo del sistema llamado Mo.S.E. (Modulo Sperimentale Elettromeccanico). Se trata de una esclusa electromecánica de grandes dimensiones diseñada para regular el flujo de la marea. El conjunto del proyecto prevé la colocación de 79 compuertas de este tipo.
En el Centro sperimentale per modelli idraulici de Voltabarozzo, cerca de Padua, existe una maqueta de la laguna en la que se realizan simulaciones y estudios de proyectos referentes a los pasos de agua, la protección del litoral y los malecones.
Mientras tanto, ya se han iniciado los trabajos de recuperación del litoral de Cavallino. Se han reforzado las orillas con 2.000.000 m3 de arena sacados del mar la cual ha permitido reconstruir las dunas, esenciales en la lucha contra el movimiento de las olas y la acción de los vientos y en la protección del medio natural. Para estabilizar estos suelos, se ha plantado una gramínea propia de este tipo de suelo, la arenaria.
También se ha reforzado el malecón norte de Chioggia, donde se han dragado 50 km de canales y restaurado 300 ha de barene con los materiales recuperados. Además se han saneado los fondos recogiendo las algas y recuperando las islas más pequeñas como Lazzaretto Vecchio. Los encargados de estos estudios y de su posterior ejecución son el Magistrato alle Acque y el Consorzio Venezia Nuova.
El Magistrato alle Acque es la versión actual de una intendencia de la Serenísima nacida en 1501 para proteger Venecia y la laguna.
El Consorzio Venezia Nuova se encarga de organizar y poner en práctica las intervenciones de salvaguardia. Si desea más información puede consultar la página de internet: www.salve.it.
¿Quién cuida de Venecia? – En 1966, tras la devastadora acqua alta, la Unesco se preocupó por la urgencia del problema de la supervivencia de Venecia y de su laguna. Se fundaron la Ufficio per la Salvaguardia di Venezia y numerosos comités privados que se encargaron de la protección de la ciudad y de sus patrimonio artístico.
Mientras que la Soprintendenza se encarga de la dirección técnica de los trabajos, la Unesco supervisa la administración de los fondos recogidos por los distintos comités privados. Cada año se invierten millones de euros en la conservación del patrimonio monumental, artístico e histórico y en la concesión de becas de estudios para artistas e investigadores. Cada comité se compromete a financiar una operación concreta de recuperación. Entre las numerosas asociaciones que se ocupan de Venecia hay que citar The Venice in Peril Fund (inglesa), Save Venice Inc. (estadounidense), el Comité français pour la sauvegarde de Venise (francesa) y Venedig Lebt (austriaca).
(2) El acrónimo Mo.S.E. reproduce el nombre del profeta Moisés en italiano (Mosè) que condujo al pueblo elegido hasta la tierra prometida abriendo un paso entre las aguas del Mar Rojo.

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