Lisboa
Lisboa : qué ver, qué hacer
Lisboa : organiza tu estancia
Lisboa :
Lugares turísticos que no puedes perderte
¿Dónde dormir?
Mejores planes hoteles Lisboa
-
Browns' Downtown Hotel desde50 €
Reservar -
Hotel do Chiado desde91 €
Reservar -
Hotel Duas Nações desde38 €
Reservar
Azulejos
Azulejos
El término azulejo procede del árabe al-zulaicha, que significa “piedra lisa y pulida”, y sirve para designar un trozo de cerámica decorada y vitrificada en una de sus caras. En Portugal, los azulejos son omnipresentes y podemos catalogarlos como el arte nacional por excelencia. Desde hace cinco siglos revisten espacios privados (iglesias, palacios y jardines hasta el s. XVIII) y públicos (fachadas, estaciones del metro y estaciones de trenes en los ss. XIX y XX).
Orígenes
Las piezas de cerámica decorada y esmaltada de origen persa llegaron hasta el Maghreb y de allí pasaron a la Península Ibérica en el s. VIII con la invasión musulmana. Tras la Reconquista, los artesanos musulmanes que permanecieron en España contribuyeron a difundir la técnica del azulejo. Sevilla se convirtió en un gran centro de producción. Los azulejos más antiguos de Portugal datan del año 1500 y decoran el palacio de Sintra por orden expresa del rey Manuel I, gran admirador de la Alhambra de Granada.
Predominio del azul
Los primeros motivos, de influencia hispanoárabe, eran geométricos; en el Renacimiento empezaron a representar animales y plantas. A partir del s. XVI, gracias a la técnica italiana de la mayólica, que permitía pintar directamente sobre la cerámica, se empezó a aumentar el tamaño de las obras y las decoraciones se hicieron más complejas. Así surgió el estilo “manierista”, que los flamencos reinterpretaron y exportaron a Lisboa. La temperatura de cocción que imponía esta nueva técnica limitó a cuatro el número de colores posibles: verde, amarillo, sepia y azul. La influencia de las porcelanas de China y de los azulejos holandeses fueron decisivas; el color azul se impuso en la mayoría de los azulejos, aunque en determinados períodos se rescató la policromía. Asimismo, se adoptó un formato estándar de 14 cm de lado.
Metamorfosis
Con el s. XVIII comenzó la edad de oro de los azulejos, conocida también como “ciclo de los Maestros”. Los artistas portugueses –António Pereira, Manuel dos Santos y, especialmente, António de Oliveira Bernardes– se desmarcaron del estilo holandés dando rienda suelta a su creatividad e imaginación. La pintura empezó entonces a adquirir un estilo más personal y exuberante. Durante el reinado de Juan V (1706-1750), el oro traído de Brasil permitió realizar una abundante producción de estilo barroco. Años después, el estilo rococó volvió a poner de moda la policromía. El dibujo se volvió más minucioso y empezaron a proliferar las escenas galantes y bucólicas. Tras el seísmo de 1755 que asoló Lisboa, los azulejos se convirtieron en parte intregrante de la nueva arquitectura sencilla y funcional. Este estilo recibió el nombre de “Pombalino” en honor del marqués de Pombal, quien dirigió las obras de reconstrucción de la ciudad. El neoclasicismo cerró el siglo con motivos llenos de serenidad y de frescura.
En el s. XIX, después de la Guerra Civil (1832-1834), los burgueses y, especialmente, quienes habían hecho fortuna en Brasil, rescataron la pasión por los azulejos y revistieron con ellos las fachadas de sus mansiones.
Cinco siglos después...
Esta moda perduró en el s. XX hasta los años treinta. La fabricación industrial alcanzó un gran desarrollo al tiempo que surgían artistas como el romántico Jorge Colaço y Rafael Bordalo Pinheiro, precursor del modernismo. En los años cincuenta los azulejos se incorporaron al espacio urbano y bajaron al metro de la mano de Maria Keil, a la que siguieron artistas como Vieira da Silva, Júlio Pomar… y algunos extranjeros: Zao-Wo-Ki, Sean Scully, Hundertwasser. Los edificios de la Expo 98 demostraron que el azulejo sigue siendo un elemento decorativo de plena actualidad.
En Lisboa, el Museu Nacional do Azulejo, instalado en el bellísimo convento da Madre de Deus, muestra la historia de este arte tan especial.

Français
English
Deutsch
Italiano
