04-05-2009
Los milagros hacen maravillas. La talla de madera de un Cristo flagelado que una campesina vio llorar en 1738 dio origen a una de las joyas del rococó bávaro: la iglesia de Wies. Bajo la advocación del “Salvador Flagelado”, el templo forma parte hoy del patrimonio cultural de la humanidad.
El “rincón de los curas”
La región que se extiende entre Lech, Ammer y Loisach, el sur del Ammersee y el extremo sur del lago de Starnberg hasta las montañas del Ammergau es una de las más bonitas de Alemania. Una comarca conocida como el Pfaffenwinkel (rincón de los curas) a causa de las numerosas abadías e iglesias de peregrinaje que alberga. El término Pfaffe era el utilizado en bávaro antiguo para designar a los curas. Ninguna otra región de Alemania concentra tantas abadías…
Y de todas las iglesias, la más bella sin lugar a dudas es la de Wies, cerca de Steingaden, erigida por petición de Hyazinth Gassner, cura de Steingaden, por los famosos hermanos Zimmermann: Dominikus (arquitecto) y Johann-Baptist (pintor-estucador). La decoración interior, en torno a los temas de la pena, la penitencia y la liberación, deja sin habla. Toda la iglesia está bañada de luz, mientras que la arquitectura de la nave y la cúpula se funden admirablemente en un delirio de blanco, dorados y colores.
La iglesia de Wies forma parte del patrimonio mundial de la Unesco desde 1983. Las obras de restauración a las que fue sometida hasta 1991 costaron más de cinco millones de euros. El inicio del año de peregrinación se celebra tradicionalmente el 1 de mayo. Los días 13 y 14 de junio tiene lugar la fiesta de las Lágrimas de Cristo, conmemoración del milagro ocurrido en 1738. El primer domingo de septiembre se celebra la fiesta del Ángel Custodio, en memoria de la consagración de la iglesia. La temporada de peregrinación se cierra el segundo domingo de octubre con la fiesta de la Hermandad del Salvador Flagelado.
Los conciertos
Aunque la iglesia siga siendo ante todo una iglesia de peregrinación, sus paredes acogen a lo largo del año algunos conciertos de música clásica. Éstos tienen lugar en el marco de las “fiestas estivales de la pradera” (del 12 de julio al 2 de agosto) y merecen, qué duda cabe, el viaje. Este año es de destacar el dedicado a Haendel y Haydn (26 de julio). Hasta finales de septiembre se organizan igualmente numerosos conciertos nocturnos, entre ellos el que conmemora la fiesta del Ángel Custodio (5 de septiembre).
También el órgano de la iglesia de Wies se despierta de vez en cuando. Su caja, obra de Dominikus Zimmermann, cierra al oeste el tramo oval de la iglesia. Todo de oro y blanco, el órgano acentúa la impresión de solemnidad. El instrumento dispone hoy de tres teclados e impresiona por su timbre fresco y majestuoso.
Pfaffenwinkel, una región con múltiples facetas
La región situada entre Lech y Loisach se presta a las mil maravillas a las excursiones a pie y en bici. Las rutas de senderismo, como el “sendero del rey Luis” o el “sendero de los prelados”, y la cicloturística “Ruta romántica” pasan justo por delante de la iglesia de Wies. Los terrenos de golf, los lagos, las numerosas piscinas cubiertas y descubiertas y los bonitos mesones convierten a la zona en un paraíso para las vacaciones.
Información práctica
Iglesia de Wies (Wieskirche)
Arte y cultura, senderismo y ciclismo, naturaleza y familia… Todo en el Pfaffenwinkel
Añadir a mi cuaderno ¡Añadido!