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Val de Loire: del castillo de Candé a la fortaleza de Chinon

Val de Loire: del castillo de Candé a la fortaleza de Chinon

Georges Rouzeau - 04-10-2010

Declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, la región de Val de Loire sigue siendo un valor seguro dentro del turismo francés, sobre todo entre los extranjeros. En algunos casos incluso, los monumentos se ponen al día. Es lo que ha ocurrido en Chinon, donde el pasado mes julio se abrieron las puertas de una “nueva” fortaleza. Y por lo que a infraestructuras se refiere, nadie en Touraine se duerme en los laurales, ni los restauradores, ni los hosteleros.

Castillo de Candé
 
Ver itinerario viniendo de París. Por la A10 salida 24. 20 km al sur de Tours por la N10. El castillo se encuentra en la D87, en el término de Monts.
 
Para ganarse la visita al castillo de Candé lo primero que hay que hacer es… encontrarlo. Casi se diría que su actual propietario, el consejo general del departamento de Indre y Loira, intenta esconderlo. La ausencia de rótulos y señalizaciones convierte su localización en algo un tanto difícil, pero renunciar a verlo sería un error. Comparado con las grandes estrellas renacentistas como Chenonceau o Chambord, el castillo de Candé propone una visita original y apasionante, la de la residencia de una riquísima pareja franco-americana de los años 30. En su origen, Candé era un pabellón de recreo del s. XVI que fue comprado por un multimillonario anglo-cubano, Santiago Drake del Castillo, quien lo transformó en un castillo neogótico tres veces más grande. En 1927, Charles Bedeaux, un francés que había hecho fortuna en Estados Unidos compró la mansión y la dotó, con la ayuda de su esposa fern, de unas comodidades impensables para la época: calefacción central, enchufes en el parquet, lujosos cuartos de baño estilo art déco con bañeras que se llenaban en un minuto, órgano eléctrico Skinner (en Europa sólo quedan dos, uno es éste), teléfono en todas las estancia y, en el sótano, una centralita telefónica conectada directamente con los Estados Unidos. Pero si hay algo que hizo mundialmente famoso al castillo de Candé, eso fue el haber servido de marco a la boda más controvertida del s. XX: la de Wallis Simpson, amiga de la dueña de la casa, con el duque de Windsor (que ya había dejado de ser Eduardo VIII) en 1937. El fasto de esta residencia de grandes burgueses de principios del XX nos sumerge en una atmósfera digna del gran Gatsby de Fitzgerald. Desde el pasado mes de abril, la orangerie del castillo (invernadero de naranjos construido entre 1853 y 1858 y hoy enteramente renovado) alberga una tienda dedicada al estilo de vida en Touraine.
 
En Monts coja la D17 en dirección a Artannes. Pare en Pont-de-Ruan, hito en la ruta de Balzac, y siga en dirección a Saché.
 
El castillo de Saché (museo Balzac)
 
Este castillo de Saché, que más bien cabría calificar de casa solariega, fue remodelado en repetidas ocasiones entre los ss. XVI y XVIII. El conjunto, inmerso en un romántico parquecito frente a un pequeño valle arbolado, desprende muchísimo encanto. El protagonista en este caso no es el dueño del lugar, un tal De Margonne amante de la madre de Balzac, sino el autor de la Comedia humana, que desde su primera visita con trece años y hasta 1848 estuvo viniendo para disfrutar de la naturaleza, consumir café en grandes dosis, escribir y huir de los acreedores. Su habitación da la impresión de haber permanecido casi intacta. Aquí empezó a escribir Le père Goriot: el papel pintado de la pensión Vauquer se inspira de hecho del del comedor de Saché. El papel del salón rojo, conocido como “papel de los leones”, permanece tal y como Balzac lo pudo admirar. Otra de sus grandes novelas, El lirio en el valle, aunque escrita en París, no deja de transportarnos a Touraine y a Saché y sus alrededores: Pont-de-Ruan, la mansión de Vonnes (rebautizada con el nombre de Clochegourde) y el castillo de Valesne (hoy Frapesle). Todas buenas razones para perderse por este trozo de campiña.
 
Agenda:
Dónde comer
L’Auberge du XIIe s.
1, rue du Château, 37190 Saché
Tfno. +33 (0)2 47 26 88 77
Además de a Balzac, esta venerable posada solía acoger a Calder, la otra gran figura de Saché. Thierry Gimenez y Xavier Aubrun, los dos experimentados profesionales que llevan sus riendas desde hace 12 años, no han querido al parecer provocar celos, puesto que cada uno de los dos artistas da nombre a un menú. Milhojas de espárragos y cigalas asadas, molleja de ternera con colmenillas, huevos revueltos con salmón… Para disfrutar de una cocina clásica de buena factura. La joven maître d’hôtel y sumillera que lleva la sala pone en valor los vinos de la zona.
 
Dónde alojarse
La Maison du Lavoir (casa rural)
27 rue des Lavandières, 37260 Thilouze - www.maisondulavoir.com/
La “casa del lavadero”, a 5 km de Saché, es una bonita casa de pueblo cuya parte más antigua se remonta a 1796. La anfitriona, gran aficionada a Balzac, pone a su disposición dos cuidadas habitaciones y un gran jardín florido.
 
En Saché coja la D356 y, pasado el río Indre, gire a la izquierda para tomar la bonita carretera de La Sablonnière (D84), que pasa por delante de la mansión de Vonnes. Atraviese Azay-le-Rideau por la D57, que sigue hasta La Chatonnière.
 
Jardines del castillo de La Châtonnière
 
Menos conocidos que los de Villandry, con los cuales no pretenden rivalizar, los jardines del castillo de La Châtonnière merecen a pesar de todo una visita. El parque es la obra conjunta de su dueña, Béatrice de Andia, y de un antiguo jardinero de Villandry, precisamente, Ahmed Zeroual. Los aficionados quedarán encantados: huerto decorativo, jardín aromático con numerosas plantas medicinales, embriagadoras rosaledas, laberinto vegetal… ¡Qué pena que la vida no sea un jardín!
 
Vuelva a Azay-le-Rideau por el mismo camino.
 
Castillo de Azay-le-Rideau
 
Dirán lo que quieran, pero un castillo rodeado de agua como el de Chenonceau o el Azay-le-Rideau es aún más bonito. Por el precio de una entrada podrá disfrutar de los dos monumentos. El de Azay –de piedra, pizarra y estuco– fue levantado por encargo de un tesorero de Francisco I, Gilles Berthelot, advenedizo refinado que fue uno de los primeros en introducir el gusto italiano en Francia. El segundo es el reflejo quimérico del primero sobre un espejo de agua que lo desmaterializa, lo sublima y acaba convirtiéndolo en imagen onírica. Admírelo desde todos los ángulos paseando por el jardín inglés acondicionado en el s. XIX sobre terrenos pantanosos por la familia Biencourt, a quien debemos la salvaguardia de este “diamante facetado engarzado en el Indre” (Balzac).
Formado por un gran cuerpo principal y un ala en L, el castillo, cuya construcción se inició en 1518, ha sido sometido a no pocas restauraciones –más o menos afortunadas– a lo largo de los siglos. Globalmente conserva su planta cuadrada medieval, la cual da fe de la incapacidad de los arquitectos franceses de la época para liberarse por completo de los cánones medievales, y ello a pesar de la voluntad expresa del dueño del lugar. Las escalera interior en cambio, con rampas derechas y exterior de tres alturas con ventanas geminadas, es una creación claramente inspirada en el Renacimiento italiano.
 
Agenda:
Dónde comer
Côté Cour
19 rue de Balzac, 37190 Azay-le-Rideau
Tfno. +33 (0)2 47 45 30 36 - www.cotecour-azay.com/
 
Al salir del castillo acomódese en este flamante restaurante cuya decoración mezcla materiales modernos con vigas y piedras vistas. Frédéric Sánchez, trotamundos y antiguo cocinero de la Villa Calvi (dos estrellas), elabora una cocina de corte actual, fresca y cuidada que oscila entre el guiño a la cocina regional (pera pochada al chinon, queso de cabra) y la modernidad. El servicio de la sala y la terraza (que da a una calle peatonal) corre a cargo de su esposa, reconocible por su risa contagiosa. Menú almuerzo al insuperable precio de 13,80 €.
 
Dónde alojarse
Les Rosiers de Fanette
25 route des Rosiers, 37510 Savonnières
 
Tfno. +33 (0)6 21 67 31 41
Entre Tours y Villandry, esta gran casa moderna con piscina y jardín de 5000 m² pone a su disposición tres espaciosas habitaciones (entre 2 y 5 personas) con inmaculados cuartos de baño en los que hallará productos de belleza de la jabonería artesana Martin de Candre. Cordon bleu enamorada de su tierra, Stéphanie agasaja a sus huéspedes con unos desayunos de excepción (queso blanco ecológico, mermeladas caseras, pan de calidad) y sirve una mesa de huéspedes capaz de rivalizar con los mejores restaurantes: trufas, azafrán, sainte-maure-Touraine, aves de corral, espárragos, verduras de antaño, manzanas y peras de la zona…
 
Salga de Azay-le-Rideau por el sur (rue de Chinon). Nada más pasar el puente sobre el Indre tome a la izquierda la D17 y a continuación la primera a la derecha (D57) con dirección a Villaine-les-Rochers. Pasado Neuil, tome la D457 dirección Crissay-sur-Manse. Desde aquí siga la D21 hasta Chinon.
 
Fortaleza de Chinon
 
El pasado mes de julio, una fortaleza de Chinon inédita o casi abría sus puertas tras 7 años de reformas. Las obras, que empezaron en 2003 con una excavación arqueológica, han sacado a la luz tesoros insospechados, entre ellos los restos de un palacio construido por el rey Enrique II Plantagenêt hacia 1160, varias torres y una capilla.
Esta colosal reforma incluye la reconstrucción de tramos enteros de muralla, a los cuales delatan su blancura inmaculada. Encaramada a un peñasco rocoso por encima del río Vienne y los tejados de pizarra del casco viejo de Chinon, la fortaleza ocupa un enclave de excepción. En verdad, se llama fortaleza a un conjunto formado por tres castillos separados por profundas zanjas: el fuerte de Saint-Georges al este, el castillo de en medio (donde se encuentran los aposentos reales) y el fuerte de Le Coudray al oeste. La fortaleza de Chinon versión 2010 no duda en apuntarse a la tecnología multimedia: la portada del libro que le darán a la entrada, provista de un microchip, activa las terminales sonoras o interactivas. De Foulque Néra a Felipe Augusto pasando por Enrique II Plantagênet, Juana de Arco o los caballeros templarios, es toda la historia (balbuciente) del reino de Francia la que desfila ante nuestros ojos.
¿Quiere mi opinión? El mejor momento para visitar el lugar es al final de la tarde, cuando el sol poniente empieza a sumir en la sombra las piedras milenarias de la fortaleza y los tejados de pizarra de la ciudad vieja, la orillas del Vienne y su verde valle se tiñen de rojo.
 
Agenda:
Dónde alojarse
Maison d’hôtes Les Vallées (casa rural)
Lieu-dit Les Vallées, 37220, Crissay-sur-Manse
Tfno. +33 (0)2 47 97 07 81 - www.lesvallees-crissay.fr/
20 km al este de Chinon, en el término municipal de Crissay-sur-Manse, esta inmensa granja adosada a unas bodegas troglodíticas ha sido rescatada de las ruinas por su dueño. Hoy, tras 25 años de reformas, la casa pone a su disposición tres espaciosas habitaciones en un entorno rural donde el silencio es oro.
 
Dónde cenar
La Table de Béa
15, Rue du château, 37220, Crissay-sur-Manse
Tfno. +33 (0)2 47 58 53 88 
Entre mesa de huéspedes y mesón de campo, la cocina de Béa (del antiguo Atelier Gourmand de Tours) ocupa una casita de Crissay-sur-Manse, un extraordinario pueblecito que conserva todo su sabor. Para acompañar una carta de vinos a precios razonables, continuamente renovada y centrada en el chinon y los jóvenes bodegueros con talento, Béa elabora una cocina familiar de mercado aderezada con una pincelada de modernidad. Hermoso salón al aire libre con aires de huerto de cura.
 
 
INFORMACIÓN PRÁCTICA
 
Castillo de Candé (Sólo visitas guiadas)
 
Castillo de Saché (museo Balzac)
 
Jardines del castillo de la Châtonnière
 
Castillo de Azay-le-Rideau
 
Fortaleza de Chinon

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