Donna Dailey - 12-05-2008
Manchester es la segunda ciudad de Inglaterra y el tercer destino turístico –tras Londres y Edimburgo– de Reino Unido. Entre las razones que motivan este interés podríamos citar el atractivo de sus museos o la belleza de su arquitectura, pero no debemos olvidar que Manchester atrae a buen número de aficionados a la música desde hace tiempo, sobre todo desde que los Sex Pistols lanzaran en 1976 la moda del rock punk.
Desde entonces la ciudad ha visto nacer una larga serie de grupos entre los que destacan los Smiths, Joy Division, New Order, The Fall o Simply Red, sin olvidar el movimiento Madchester de los Stone Roses y Happy Mondays o superestrellas como Oasis o Take That. Con más de 150 clubes nocturnos –que sirven de escenario a actuaciones en directo y acogen a los DJ’s más solicitados del momento–, Manchester es uno de los mejores lugares del país para salir de noche.
Unos orígenes industriales
Manchester fue el epicentro de la Revolución Industrial en Reino Unido. Esta ciudad fue desde finales del s. XVIII hasta la década de 1950 el mayor centro de tratamiento y comercialización del algodón en el mundo, de ahí su apodo de Cottonopolis. Su centro urbano era un entramado de hilaturas, talleres y almacenes y el ambiente en el que estallaron los primeros movimientos obreros en reivindicación de los derechos económicos y políticos.
En 1819 tenía lugar la que se ha dado en llamar matanza de Peterloo: una concentración organizada en St Peter's Fields se saldaba con la muerte de unas diez personas a manos de los soldados que habían sido enviados para dispersar al gentío. Manchester se convertía así en uno de los lugares de referencia de los personajes radicales, entre los que destacan Karl Marx y Friedrich Engels. No en vano, éste último escribió su primer libro, La situación de la clase obrera en Inglaterra, en 1844 tras haber trabajado en la fábrica de textiles que su padre poseía en Manchester.
Poco queda de aquel furor de antaño en el Manchester de hoy. Centros comerciales y centelleantes rascacielos de cristal contrastan con elegantes edificios municipales de época victoriana. En 1996, una bomba del IRA –la última en Gran Bretaña– explotaba en el centro comercial de Arndale destruyendo buena parte de la zona. Dicho incidente sirvió al menos como punto de arranque del renacer del centro, cuyo plan de reordenación urbanística está considerado como uno de los más acertados de Gran Bretaña.
Si hay un lugar donde todavía pueden verse las dos caras de Manchester –la nueva y la antigua– juntas es en el Free Trade Hall: este edificio construido en la década de 1840 en el escenario de la matanza de Peterloo sirvió de marco a numerosas reuniones políticas.
Su buena acústica hizo que funcionara también como sala de conciertos y sede de la Hall Orchestra entre 1858 y 1996. Cuando esta orquesta se mudó al cercano Bridgewater Hall –un edificio nuevo y muy moderno–, gran parte del Free Trade Hall fue destruida para construir en su lugar el primer hotel cinco estrellas de la ciudad, el Radisson Edwardian Manchester.
Su fachada de columnas no obstante fue conservada. En su interior también se conservan recuerdos de su pasado como una pintura de la matanza y fragmentos de una antigua pared donde todavía pueden verse las firmas de grandes artistas que actuaron en el edificio.
El Free Trade Hall ha sido testigo de dos acontecimientos capitales en la historia de la música: la actuación de Bob Dylan en 1966 fue la primera en la que el músico aparecía con una guitarra eléctrica en lugar de una guitarra acústica. Alguien del público chilló “Judas”, grito que marcó la historia musical de Manchester.
Diez años más tarde, el Free Trade fue el primer escenario en acoger una actuación de los Sex Pistols fuera de Londres. La asistencia no contaba más de 30-40 personas, pero varios de los presentes acabaron convirtiéndose en figuras emblemáticas de la escena musical de Manchester: Peter Hook de Joy Division y New Order, Morrissey de los Smiths, Mark E. Smith de The Fall, Mick Hucknall de Simply Red o Pete Shelley y Howard DeVoto de los Buzzcocks.
La música anárquica de los Sex Pistols parece que los incitó a salir de la sombra y a crear sus propios grupos. El más influyente de todos fue el difunto Tony Wilson, periodista y presentador de televisión y uno de los fundadores del sello Factory Records, con el cual han grabado buen número de los grupos que han salido de Manchester.
Factory Records fue clave, junto con la sala Haçienda (fundada también por Wilson), a la hora de dar a conocer el rock independiente y la cultura musical de Manchester a lo largo y ancho del planeta. La película de culto 24 Hour Party People (2002) cuenta la historia de esta época fascinante mientras que Control (2007) se centra en la trágica vida de Ian Curtis, vocalista y líder de Joy Division.
Un paseo musical
Frente al Radisson, a lo largo de Windmill Street se despliega la antigua estación de ferrocarril –Manchester Central–, convertida también en auditorio tras haber sido transformada en centro de exposiciones (el G-Mex) en 1986. Hoy vuelve a recobrar su nombre original.
El elegante edificio de color ocre que se alza justo en frente es el Midland Hotel. Aquí se conocieron en 1904 M. Rolls y M. Royce, dando lugar a una de las colaboraciones más célebres y prestigiosas del mundo. Los primeros automóviles fueron fabricados en Manchester y aún hoy buena parte de los modelos sigue fabricándose en Reino Unido.
Proseguimos luego por Lower Mosley Street pasando por delante de Bridgewater Hall. Al llegar a la altura del histórico pub Briton's Protection giramos a la izquierda y caminamos unos metros por Bridgewater Street hasta llegar a los escalones que bajan hacia el Rochdale Canal, que atraviesa todo el centro histórico.
Los canales jugaron un papel importante en la época del desarrollo industrial de Manchester ya que por ellos transitaban –tanto hacia el interior como hacia el exterior–carbón, materias primas y productos manufacturados. Hoy día sólo los surcan barcazas por el placer de dar un paseo, pero aún así siguen conservando el encanto del Manchester de antaño bordeados de caminos adoquinados y numerosos cafés.
La pasarela que atraviesa el canal nos lleva hasta un bloque de apartamentos modernos de gran standing. Aquí se levantaba en tiempos uno de los templos musicales de Manchester: el Hacienda Club.
Fundado en 1982 por Tony Wilson en un antiguo almacén, el club sirvió como escaparate para grupos de primera línea. Aquí hacía su debut en Reino Unido una jovencísima Madonna: corría 1984.
A pesar de la popularidad de que gozó a raíz del movimiento Madchester, a finales de los 80 y durante los 90 la Hacienda empezó a perder dinero hasta que se vio obligada a cerrar en 1997.
Un panel cronológico colocado en el muro del nuevo edificio, en el lado del canal, recuerda los hechos más sobresalientes de la historia del lugar.
Prosiguiendo nuestro camino y tras subir algunos escalones llegamos a Deansgates Locks: bajo las bóvedas de su antiguo puente de ferrocarril se encuentran hoy algunos de los bares y discotecas más a la moda de la ciudad.
Tras atravesar Whitworth Street llegamos a Little Peter Street donde, entre fábricas antiguas y bloques de viviendas recientes, nos topamos con el recuerdo de otro de los grandes lugares destacados del pasado musical: una placa azul señala el lugar donde se encontraba el Boardwalk, antigua discoteca y local de ensayo abierto a todos los músicos, de la Hallé Orchestra a los Happy Mondays, y lugar donde el grupo Oasis actuó por vez primera.
Paseando por Whitworth Street West llegamos hasta las puertas de The Ritz, una sala de fiestas de los años 20 donde actuaron en sus comienzos los Smiths y que aún hoy sigue siendo muy popular.
En el cruce con Oxford Street se encuentra Cornerhouse, el primer café rock de la ciudad. Badly Drawn Boy escribió en él la banda original de la película Un niño grande (2002). Remontamos luego Oxford Street para volver a St Peter's Square pasando por delante de dos grandes discotecas, Music Box y Jilly's.
Barrio Norte (Northern Quarter)
El centro urbano de Manchester, compacto y fácil de recorrer a pie, se compone de varios barrios. Piccadilly, con su estación de ferrocarril y sus extensos jardines municipales, es el principal punto de partida.
Justo al lado se encuentran el trepidante Chinatown y el Village Gay, rebosante de bares, cafés y restaurantes que se suceden a lo largo de Canal Street, oasis peatonal situado a poca distancia de Rochdale Canal.
Castlefield, antiguo barrio obrero reformado, también posee algunos pubs y bares al borde del agua. Deansgate es une gran arteria que conduce hasta las principales calles de tiendas aledañas a la zona de Arndale, Cathedral Gardens y Exchange Square, donde se ha instalado la gran noria de 60 metros de alto que hasta no hace mucho se levantaba en París, a los pies de los Campos Elíseos.
Pese a todo, el barrio más a la moda de Manchester es el Northern Quarter. Su atmósfera bohemia y relajada casa a la perfección con una infinidad de pubs, bares y locales de música.
La calle principal, Oldham Street, está jalonada por tiendas de discos de segunda mano, excéntricos comercios y tiendas de ropa. Le será difícil encontrar un lugar más original que el Affleck's Palace, en el cruce de Oldham Street con Church Street, un conglomerado de pequeñas tiendas donde encontrará ropa a la última firmada por jóvenes diseñadores.
La fachada trasera del edificio, la que da a Tib Street, está decorada con mosaicos de azulejos realizados por Mark Kennedy y en los que pueden verse algunas de las figuras que marcaron la historia de Manchester, como Bob Dylan durante el episodio de “Judas” y otros grandes nombres de la escena musical local.
Cada otoño, Manchester recibe a jóvenes grupos llenos de talento que acuden con motivo del festival de música In The City. Éste sirvió para lanzar, por ejemplo, las carreras de Radiohead, Coldplay o Arctic Monkeys. Por lo que a la carrera de la ciudad se refiere, nos parece que tiene para largo y que seguirá centrada en la música…
INFORMACION PRACTICA
Dónde comer o tomar una copa
El centro de Manchester es un hervidero de pubs, bares, discotecas y restaurantes. Las noches de los sábados suelen ser muy animadas, por lo que conviene reservar mesa, sobre todo si ese día juega el Manchester United.
Briton's Protection
50 Great Bridgewater Street
Tfno. 0161 236 5895
En 1811 el ejército se instalaba en este pub cargado de historia para reclutar a los obreros que salían de las fábricas cercanas. En él reina una atmósfera muy típica a la que contribuyen un amplio abanico de cervezas locales y una larga lista de whiskies y bourbons.
Cloud 23
Beetham Tower
303 Deansgate
Tfno. 0161 870-1600
El primer bar “de altura” de Manchester forma parte del hotel Milton y se ha convertido en el local más chic de la ciudad. Situado en la mitad de la Beetham Tower, un esbelto rascacielos de 47 plantas, su principal atractivo es la belleza de la vista (reserve su mesa cerca de la ventana). Los cócteles Manchester están muy bien cobrados, pero merecen la pena.
The Shambles
2-4 Cathedral Gates
Tfno. 0161 834 0430 ó 0871 207 1737
El Old Wellington Inn y el Sinclair's Oyster Bar, situados uno al lado del otro, datan de mediados del s. XVI y XVIII respectivamente. Antiguamente se encontraban en una antiquísima calle (The Shambles). Hoy, a pesar de haber sido trasladados a las cercanías de Exchange Square, siguen conservando todo el esplendor de su entramado de madera. Un lugar excelente por sus mariscos y sus especialidades de tipo pub o para tomar un té sentado en la terraza.
Mr Thomas's Chop House
52 Cross Street
Tfno. 0161 832 2245
Este pequeño bar de época victoriana fundado por Thomas Studd en 1867 es un pub gastronómico reconocido por servir las mejores especialidades británicas: sopa de cebolla, buñuelos de morcilla, corned-beef o las tradicionales carnes asadas. Reserva aconsejada el fin de semana.
Simply Heathcote's
Jackson's Row
Tfno. 0161 835 3536
Aquí tendrá la ocasión de degustar, por un precio razonable, los excelentes platos británicos y mediterráneos que elabora un célebre chef local, Paul Heathcote. Este amplio y céntrico restaurante acondicionado en el emplazamiento de un antiguo almacén luce un marco sumamente sobrio.
Night and Day Cafe
26 Oldham Street
Tfno. 0161 236 4597
De día se trata de un café-bar informal del Northern Quarter. De noche, en el local se escuchan algunos de los temas musicales de culto que dieron gloria a Manchester a nivel tanto local como internacional.
Matt & Phred's Jazz Club
64 Tib Street
Tfno. 0161 831 7002
El único bar de copas de Manchester que ofrece actuaciones de jazz en directo (de lunes a sábados) a cargo de músicos regionales e internacionales. El local –uno de los preferidos del Northern Quarter– propone asimismo un excelente surtido de pizzas, menús y cócteles.
Bluu
Smithfield Market, Thomas Street
Tél: 0161 839 7195
Este bar-restaurante a la moda situado en el Northern Quarter se encuentra en el emplazamiento de un antiguo mercado de pescado. Para instalarse podrá elegir entre la gran sala del bajo, el pequeño bar más íntimo del sótano y la terraza exterior y para comer diferentes platos europeos de corte moderno.
Trof
5-8 Thomas Street
Tfno. 0161 833 3197
Especialidades británicas simples pero de calidad, cervezas de todo el mundo, música en directo y, ocasionalmente, “noches de la risa”… Estas son las claves del éxito de este bar-restaurante del Northern Quarter de atmósfera a la moda pero relajada.
Temple of Convenience
100 Great Bridgewater Street
Tfno. 0161 278 1610
Aunque esta antigua casa de citas completamente reacondicionada no sea del gusto de todos, qué duda cabe de que es uno de los lugares más originales de Manchester para beber una cerveza. Las claves: pequeño, subterráneo y, por supuesto, memorable.
Cornerhouse
70 Oxford Street
Tfno. 0161 200 1500
El local de culto de Manchester para el cine de arte y ensayo, los libros de arte y las exposiciones. El café sirve pizzas tentempiés hasta las 11 de la noche. DJ’s invitados durante el fin de semana.
Athenaeum
1 York Street
Tfno. 819 1055
Los altos techos, las columnas de mármol y los paneles de ébano de este antiguo banco de estilo eduardiano construido en 1902 componen un suntuoso marco para este célebre bar-bodega situado en el corazón del barrio de tiendas.