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E. Tresmontant - 21-04-2008
Con sus escaleras, sus viejos tranvías (eléctricos), sus callejas con la ropa tendida al sol, sus librerías abiertas hasta bien entrada la noche y sus tabernas donde tomar una bica (café) o una ginginha (licor de guindas), Lisboa se vive y se siente más que se describe.
La capital lusa parece hermética a los grupos de excursionistas que pretenden descubrir sus secretos en un solo día.
Siga más bien las huellas de su gran escritor, Fernando Pessoa, olvide las prisas y déjese llevar por el hechizo de sus rincones más secretos. Este itinerario con salida de la margen derecha del Tajo le permitirá en tres o cuatro medias jornadas descubrir los aspectos menos conocidos de la "ciudad blanca". Empezaremos por la ciudad baja y comercial (la Baixa), seguiremos la ciudad alta y aristocrática (el Chiado) y acabaremos en el barrio occidental (Belém), de donde salieron en 1497 las carabelas de Vasco de Gama buscando una nueva ruta para las Indias.
Nada más llegar a Lisboa, lo primero que hay que hacer es cruzar el río, bautizado aquí el "mar de Paja" a causa de sus reflejos dorados. El Tajo, tan glorificado por pintores y poetas, nace en la sierra de Albarracín (provincia de Teruel) y se derrama en el Atlántico tras recorrer algo más de 1.000 km.
El puerto de Lisboa, que en el s. XVI viera afluir el oro y el marfil de África, la pimienta y la canela de las Indias, las sedas de China y el tabaco de América, es todavía hoy una de las principales escalas marítimas de Europa: almacenes, muelles y atracaderos se suceden a lo largo de una veintena de kilómetros. Cada día, los transbordadores (cacilheiros) proponen cruceros de unas dos horas que le permitirán ver desde el agua los lugares más característicos.
El momento en que el barco se acerca a la praça do Comércio (la más bonita de la ciudad) es inolvidable: todavía no hemos bajado de él y ya tenemos la impresión de penetrar en el corazón de Lisboa.
Si desea hacer fotos de la capital bajo la luz crepuscular, le aconsejamos tome el puente suspendido del 25 de Abril (2.278 m de largo por 70 de alto) en el sentido sur-norte: la magnífica obra de ingeniería le brindará una hermosa vista del barrio de la Alfama, coronada por el castillo de São Jorge, y de los edificios neoclásicos de la Baixa, construidos a orillas del Tajo.
El barrio de la Baixa
Azotada por el aire del Atlántico y acariciada por las olas del Tajo, la ciudad "baja" fue reconstruida completamente tras el terrible terremoto de 1755.
Para descubrirla hay que salir a pie de la céntrica praçadoRossio, surcada a diario por infinidad de lisboetas camino de sus lugares de trabajo. Esta célebre plaza disimula, protegidos por encantadores patios, algunos vestigios que no podemos dejar de ver. Es el caso de las dos enormes chimeneas de 1509 del palacio de los condes de Almada (declarado monumento nacional).
De pasado más oscuro, el teatro neoclásico Doña Maria II fue construido en 1842 en el solar del antiguo palacio de la Inquisición, el mismo lugar donde entre 1531 y 1777 se celebraron procesiones, autos de fe y ejecuciones públicas. No dude en entrar en el lujoso hotel Avenida Palace, a la izquierda del teatro. Construido en 1887, en la misma época que la estación internacional construida a la derecha del teatro, su gran salón rococó iluminado por una magnífica vidriera es el lugar ideal para disfrutar de un oporto añejo y de un buen habano.
El Rossio es igualmente interesante por sus insólitas tiendas, como la del último sombrerero de Portugal, en el número 73. Personas de todas las clases sociales vienen aquí para comprar su sombrero, del obrero al presidente de la República.
Tomar una copa en la Baixa
El venerable café Martinho da Arcada, en el n° 3 de la praça do Comércio, es uno de los locales más antiguos de Lisboa. Declarado monumento nacional en 1910, data de 1782, época en que la plaza aún no había sido terminada. Fernando Pessoa (1888-1935) fue al final de su vida uno de sus más fieles clientes.
Más discreta y menos turística, la Ginjinha Rubi, rua Barros Queiroz 27, es una minúscula taberna en la que podrá degustar la célebre ginginha.
Pero, ¿que sería de Lisboa sin su pintoresco tranvía 28 de 1901? A pesar de sus quejidos de agonía, este mítico artefacto trepa cada día la colina hasta el castillo de São Jorge. Cójalo en la rua do Conceição.
Los alrededores del castillo de São Jorge constituyen el núcleo más antiguo de Lisboa: fenicios y romanos pusieron aquí las primeras piedras de la futura capital. Perdiéndose en su enmarañado dédalo de plazas, callejas y escaleras descubrirá, en el número 26 rua do Salvador, una señal de tráfico perfectamente conservada a pesar de la edad: "Año 1686, su Majestad dispone que las carrozas, coches de caballos y palanquines... vuelvan por donde han venido". Buena prueba de que en Lisboa los atascos no datan de ayer.
Un poco más abajo, el mirador de Santa Lucia brinda una de las vistas más hermosas de la capital, con sus tejados y el Tajo a sus pies. Observe en el muro exterior de la iglesia un bonito panel de azulejos en el que aparece santa Lucía: para no casarse con un novio impuesto por su familia, la popular santa se arrancó el ojo que muestra en la bandeja.
El Chiado
Desde 1755 el Chiado es el barrio elegante y artístico de Lisboa, algo así como Montmartre en París o el West Hampstead en Londres. Tras ser pasto de las llamas en 1988, el barrio fue restaurado por el célebre arquitecto portugués Álvaro Siza, que ha concebido agradables patios entre los edificios. Salones de té, tiendas de grandes diseñadores de moda (Ana Salazar es una estrella en Portugal) y librerías han abierto aquí sus puertas insuflando al Chiado una nueva vida.
No lejos de las ruinas del monasterio do Carmo, fundado en 1389, la terraza del célebre café A Brasileira es el lugar ideal para tomar una copa: aquí solía venir a escribir Fernando Pessoa. Al lado, la Casa Havaneza es un establecimiento consagrado al arte de fumar puros.
Otro lugar de gran renombre es la Confeitaria Nacional, fundada en 1829. Instalado en las antiguas caballerizas del inmenso palacio de los condes de Valadares, este luminoso bar-restaurante propone un amplio surtido de dulces tradicionales como los pastéis de nata, deliciosas cazoletas de hojaldre rellenas de flan, todo hecho al horno. Un dulce que deberá degustar acompañado de una bica, un café bien cargado...
Para visitar el Chiado tome en el Rossio la rua do Carmo: descubrirá así una de las curiosidades de la capital, el elevador de Santa Justa.
Para visitar el Chiado tome en el Rossio la rua do Carmo: descubrirá así una de las curiosidades de la capital, el elevador de Santa Justa.
Construido en 1902 por un ingeniero francés discípulo de Gustave Eiffel, Raúl Mesnier de Ponsard, se trata de un ascensor metálico de 45 m de alto activado antiguamente por una máquina de vapor. Desde la plataforma superior disfrutará de una panorámica única de 360°.
Un consejo: lleve siempre algo de abrigo
En Lisboa, contrariamente a lo que se suele pensar, el clima es más oceánico que mediterráneo, es decir húmedo de noviembre a finales de abril. De mayo a finales de octubre hace calor y podrá disfrutar de la playa. No olvide de todas formas que la plataforma peninsular se hunde bruscamente en las profundidades dejando circular las corrientes frías por toda la fachada atlántica. La ciudad por su parte, suele ser atravesada por vientecillo fresco venido del mar. Esto se agradece especialmente en verano y hace que las noches sean siempre frescas.
El barrio de Belém
Fue de Belém, al oeste de Lisboa, de donde partieron los exploradores portugueses que descubrieron Madeira (1419), las Azores (1427), el Congo (1482), el cabo de Buena Esperanza (1488), la ruta de las Indias (1497), Brasil (1500), de Terranova (1501), Japón (1581)...
Para visitar este lugar cargado de historia le aconsejamos salga temprano de la estación de Cais do Sodré y tome el tranvía n°15. Éste le llevará hasta uno de los monumentos más emblemáticos de Lisboa, la torre de Belém, situada a orillas del Tajo.
Levantada entre 1515 y 1519, esta torre cuadrada prevista para uso de la artillería está decorada con balcones venecianos y cúpulas de reminiscencias marroquíes. En el bajo podrá ver las aberturas por las que los prisioneros eran arrojados a fosos inundados.
Casi al lado, el mosteiro de los Jerónimos es una obra maestra de la arquitectura manuelina del s. XVI. Este monasterio dedicado a los Grandes Descubrimientos fue sufragado con las riquezas traídas por Vasco de Gama desde las Indias. El color miel de su piedra resalta la finura de las esculturas. Iglesia y claustro han sido restaurados.
Algunos museos
Museu Colecção
Los fondos de este museo inaugurado en 2007 configuran una amplia retrospectiva de los principales movimientos artísticos europeos y americanos de los siglos XX y XXI, llegando por momentos a desconcertar.
Museu do Chiado
El sorprendente atrio de este museo está formado por los vestigios de un antiguo monasterio: unas grandes bóvedas de ladrillo sustentadas por dos enormes pilares de piedra. El conjunto fue restaurado en 1994 por el arquitecto J. M. Wilmotte.
En sus tres galerías pueden verse exposiciones permanentes y temporales de pinturas y esculturas que abarcan desde mediados del s. XIX a nuestros días. La suma de las obras ayuda a comprender diferentes corrientes (políticas, sociales y culturales) tanto nacionales como extranjeras.
Museu e Fundação Calouste Gulbenkian
Este museo semioculto en un agradable jardín inglés e inaugurado en 1969 expone más de 6.000 objetos preciosos que van desde la antigüedad clásica a principios del s. XX.
La colección es la prueba indiscutible del talento de coleccionista de C. Gulbenkian (1869-1955), armenio multimillonario y culto que jugó un papel primordial en la industria petrolera de Medio Oriente.
Más información
Agradecemos a Claire Baudoin sus esfuerzos por hacernos descubrir Lisboa, una ciudad en la que vive desde 1977 y que conoce muy bien.
Oficina de turismo de Portugal
En Madrid: Paseo de la Castellana 141, Edificio Cuzco, Planta 17
Tfno. 902 19 00 19
En Barcelona: Bruc, 50-4° 3a
Tfno. 93 301 44 16
Salidas diarias a las 15h desde la Praça do Comércio/Terreiro do Paço, del 1 de abril al 31 de octubre.
Precio: adultos 20 €, niños 10, bebida incluida.
Diferentes idiomas. Duración: 2h30.
Si desea navegar a bordo de veleros como los de antaño, consulte la web: http://www.cm-seixal.pt/cmseixal.site
No muy conocida, la película de Wim Wenders Lisbon story (1994) le sumergirá en una Lisboa viva, a la vez poética y moderna... Una ciudad en plena transición.
No muy conocida, la película de Wim Wenders Lisbon story (1994) le sumergirá en una Lisboa viva, a la vez poética y moderna... Una ciudad en plena transición.
Museu Colecção Berardo
Museo de Arte Moderno y Contemporáneo
Praça do Império
1449-003 Lisboa
Abierto a diario de 10 a 19, jueves hasta las 22.
Entrada gratuita. Visita guiada previa reserva.
Museu do Chiado – Museo Nacional de Arte Contemporáneo
4, Rua Serpa Pinto
1200-444 Lisboa
Abierto martes de 14 a 18 y miércoles a domingos de 10 a 18.
Entrada 3 euros, gratuita los domingos de 10 a 14. Visita guiada previa reserva.
Museu e Fundação Calouste Gulbenkian
45, Av. de Berna
1067-001 Lisboa Codex
Ouvert du mardi au dimanche de 10h à 18h.
Entrada 4 euros, gratuita los domingos. Visita guiada previa reserva.

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