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Escapada en Buick por el fiordo de Geiranger

Escapada en Buick por el fiordo de Geiranger

Pierre-Brice Lebrun - 15-06-2009

El hotel Union de Geiranger le propone visitar el fiordo más bello de Noruega, incluido desde 2005 en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, al volante de un coche de colección. Aventúrese por la Nibbe Road a bordo de un Buick o un Studebaker, suba hasta la cima del monte Dalsnibba en un Cadillac descapotable o déjese conducir hasta el pueblo por un chofer uniformado…

 
El Geirangerfjord se termina aquí, en el embarcadero de madera del puerto de Geiranger, un pintoresco y turístico pueblecillo. Un fiordo es un golfo estrecho y profundo formado por los glaciares durante el período cuaternario, un brazo de agua salada y azul que se abre camino entre las abruptas laderas de montañas coronadas por nieves perpetuas… Los fiordos son tan profundos que en ellos no es raro cruzarse con ballenas. El expreso costero, el famoso Hürtigrüten, no duda sin embargo en aventurarse por ellos a diario.
 
El Geirangerfjord es una ramificación de 15 km de longitud del Storfjord, que desemboca en el océano a la altura de Aalesund. Los viajeros suelen coincidir en que se trata del fiordo más bello del mundo, por delante incluso del Sognefjord, al lado de Bergen, el más ancho de Noruega y largo de Europa.
 
Resulta difícil entender, imaginar la belleza de un fiordo, la emoción, la intensidad que se desprende del espectáculo, cuando no se ha tenido la suerte de contemplar uno: las laderas cortadas a cuchillo, el ímpetu del agua y la lucha que ha debido librar por abrirse camino allí donde la naturaleza no había previsto probablemente más que rocas, la sinfonía de colores… Descubrir un fiordo deja sin palabras.
 
Los buques, que vistos desde el muelle nos hacen pensar en gigantescos monstruos marinos, se convierten en la inmensidad de los fiordos en patitos en una bañera.
 
 
La Nibbe Road
La subida al monte Dalsnibba, que se alza a 1 495 metros por encima del fiordo ofreciendo unas vistas impagables, no es lo que se dice un paseo. La carretera, desprovista de quitamiedos, es una sucesión de 70 curvas cerradas como horquillas, 29 de ellas a 180 grados. Inaugurada en 1939, el proyecto data sin embargo de 1880. Su presentación en forma de maqueta tuvo lugar en la feria de París de 1889, donde obtuvo la Medalla de Oro de Ingeniería Civil. Los Buick y los Cadillac se afanan por llegar a la cima. Los destellos del lago Dalsnibba, a 1 030 metros de altura y perpetuamente helado, son un primer signo de esperanza: la cima está cerca.
 
 
Karl Mjelva, pionero del turismo en Geiranger
En 1869 recalaba en Geiranger el primer barco de cruceros. En 1906, 120 buques transportaban a 11 000 turistas impacientes por disfrutar de los hermosos paisajes, del sol de medianoche y del aire puro de Noruega.
 
Karl Mjelva (el abuelo) comprendió antes que nadie que toda la economía de la zona llegaría a depender un día del turismo, que ya por aquel entonces los paseos en coches de caballo eran cosa de otros tiempos y que el turista busca ante todo su propia comodidad. En 1907 compraba el Hotel Union y, aprovechando las tumultuosas aguas del torrente que baja desde la cima, construía la primera central eléctrica del país. El hotel se convertía así en el único de la zona en disponer de electricidad. Sólo faltaba un detalle, la calefacción, por lo que Karl Mjelva se puso a construir radiadores eléctricos.
 
En 1910, Karl Mjelva tuvo la idea de dejar los caballos para empezar a pasear a los turistas en automóvil. De 1912 en adelante, el abuelo Mjelva mandó montar una decena de potentes coches, de entre 7 y 9 plazas, sobre un chasis Opel equipado con un sólido motor alemán. De paso, creaba la primera compañía de taxis del Reino, la Geiranger Skysslag, cuyas iniciales siguen adornando las puertas de los coches expuestos en el museo. La guerra puso fin a la colaboración con Opel, empujando a Karl Mjelva a partir a los Estados Unidos y a convertirse en importador de coches americanos: los granjeros empezaron a comprárselos con la misma facilidad con la que antes le habían comprado sus Opel mejorados.
 
En cuanto un barco echaba el ancla en medio del fiordo y lanzaba los botes al agua para transportar a los viajeros, en el muelle se formaba un curioso ejército formado por una centena de impacientes chóferes. Hoy por desgracia, el simpático ejército ha sido desplazado por los autocares climatizados.
 
 
Una inesperada escudería de colección
En el sótano del Hotel Union, en la parta alta de Geiranger, nos aguarda una insólita escudería de colección. Un Studebaker President de 1932 (el único que queda en el mundo); un Buick del mismo año importado en 1934 de los Estados Unidos (un modelo del que sólo quedan cuatro ejemplares); un Nash (1931) traído hace poco desde Pensilvania; un Cadillac de 1919; otro Studebaker, éste de 1925; un Hudson de 1922 y un Buick Touring de 1931. Todos ellos están cuidados por un club de aficionados que los miman, los restauran y los mantienen a punto.
 
Cada pieza es original. Se cuenta incluso que Karl Mjelva Junior, padre del actual dueño e hijo del fundador, se fue a Estados Unidos con la intención de encontrar entre chatarreros y chamarileros el cenicero que le faltaba a su Buick. Cada coche tiene asignado su propio chofer uniformado que se lo sabe de memoria y que lo saca de paseo por las carreteras que bordean el fiordo o se pierden por la montaña. Todo ello para mayor satisfacción de los turistas que, sentados en asientos de cuero, asisten al espectáculo desde un palco privilegiado. Un solo segundo, una curva, y el paisaje cambia por completo: los felices pasajeros disfrutan de un espectáculo grandioso.
 
 
Agenda de direcciones
Innovation Norway
Paseo de la Castellana 31, planta baja
ES-28046 Madrid
Tfno. 91 344 09 87
 
Destino Geirangerfjord Trollstigen
Geiranger
www.fjordnorway.no/ (todo lo que desea saber sobre los fiordos y más)
 
Hotel**** Union
Geiranger
Tfno. +47 70 26 83 00
Calcule entre 680 y 820 NOK* por persona en habitación doble y media pensión. El hotel dispone de dos restaurantes: Julie (a la carta) y Fjorden (buffet y menús-almuerzo).
 
Excursiones en coche
Para alquilar un coche “normal” calcule entre 1 000 y 4 000 NOK/día (7 horas de carretera). Las reservas se hacen en el Geiranger Fjordservice o en la compañía de taxis (www.geirangertaxi.no/).
Las excursiones en coche antiguo se reservan y negocian a la carta directamente con el Hotel Union.
 
Geiranger tiene 250 habitantes y alberga 5 hoteles y 10 campings. 160 navíos hacen escala en él durante los cuatro meses de verano que dura la temporada turística, transportando cada año a varios cientos de miles de viajeros.
 
* 1 corona noruega (NOK) = 0,11 €
 
 

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